EL PODER DE LA ALABANZA

Ap. Juliana Gómez S.

 

La Alabanza al Señor está basada en una aceptación total y gozosa del presente como parte de la voluntad perfecta y amorosa de Dios para nosotros.

 

1 Tesalonicenses 5.18 Dad gracias en todo porque está es la voluntad de  Dios para vosotros en Cristo Jesús.

 

Lo que la escritura nos quiere decir es que debemos aceptar las circunstancias presentes sean favorables o sean adversas con gratitud.

 

En lugar de interceder para que Él cambie las circunstancias dolorosas que vivimos, deberíamos dar gracias a Dios por ellas, porque ellas van a enriquecer nuestra vida y nos van a llevar a un mayor nivel.

 

LA GRATITUD pone en acción el poder de Dios más que cualquier otra forma de oración

 

Salmos 22.3 Pero tú eres santo. Tú que habitas entre la alabanza de tu pueblo.

 

  • Adorar a Dios es un modo de vida que está respaldado por la Palabra.

 

Adorar y alabar tiene que ver no solo con lo que cantamos sino con lo que hacemos, pensamos y tenemos en nuestro corazón.

No adoramos a Dios cuando nuestra vida no está de acuerdo con su palabra. Podemos cantar y llorar ante Él, pero si no tienes un corazón sincero, de esa alabanza y adoración no fluirá el poder de Dios.

 

  • Adoramos cuando: La palabra es vida en nosotros y reconocemos su poder y señorío en nuestra vida.

 

"Suya es la tierra y su plenitud, el mundo y todo lo que en el habita". "Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos"

 

Cuando decidimos aprender textos de la Palabra que hablan de su magnificencia, nuestro corazón es nutrido de lo que Él es, su esencia, y al expresarlos en medio de nuestra alabanza, hará que nos olvidemos de nuestros problemas, porque Él nos AGIGANTA ante ellos. Sentirás que no hay nada a lo que no puedas hacerle frente, y allí fluye el poder de la alabanza.

 

 

La adoración tiene unos ingredientes que hacen que tu corazón esté gozoso en medio de la circunstancia, confiado, lleno de esperanza y fe. 

 

En medio de ella, Dios se muestra a ti y puedes conocerlo más, habla a tu corazón y sientes que tus cargas ya no son tuyas sino de Él; es allí donde tú puedes experimentar su poder, su gloria, su misericordia y su soberanía.

 

1 Pedro 5.7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

 

Es real que cuando alabamos, algo ocurrirá como resultado de esa alabanza. Su poder fluye y cambia cualquier situación adversa o de la que tengamos necesidad. Tarde o temprano habrá un cambio en la circunstancia o en nosotros frente a esa circunstancia. Lo que antes parecía una situación difícil y dolorosa, ahora experimentarás el gozo y la alegría.

 

Aprendí del poder de la alabanza por el año 80. Tenía a mi hija grave en la clínica. Desde el embarazo estaba prevenida para las complicaciones que se podían presentar con la salud de la bebé que estaba por nacer, debido al virus de la Rubéola que yo había padecido a los 2 meses de embarazo. La recomendación médica era abortar porque el índice de malformación con este virus es muy alto, pero habíamos confiado en el Señor. Oramos, ayunamos. Teníamos mucha gente acompañándonos en esta petición de sanidad. Las cosas no resultaron como esperábamos, la niña nació con un soplo en el corazón y cataratas en sus ojitos, pero estábamos listos a seguir adelante con nuestra hija.

Estando en el hospital llego a mis manos un libro llamado “El poder de la alabanza” y allí empecé a experimentar la presencia de Dios en mi vida. Cada día en que estuve en ese hospital, catorce días, fueron para alabar y adorar al Señor dando gracias por la vida de mi hija, aunque cada día se complicaba más, mi fe, mi confianza y gratitud estaba en Él.

Dando gracias, declarando en mi alabanza mi gratitud su grandeza y señorío, la palabra profética de sanidad, de guerra, de victoria, se hacía real en mi corazón.

 

El Señor en su soberanía se la llevó y allí conocí la soberanía de Dios. Él hace como quiere porque nuestra vida está escrita en Él según sus propósitos en nosotros; pero su poder se manifestó en su gran consolación, me llevó por encima del dolor y me dio una gran paz, esa que está por encima de todo entendimiento.

Allí conocí el poder de la alabanza, Él me sostuvo todo el tiempo, aprendí lo que no hubiera aprendido sino hubiera tenido esa experiencia.

La alabanza y la adoración al Señor han sido el pilar que ha sostenido toda mi vida.

COMENTARIOS

Emilia PataresBustamante.

Vie, 02 de Mar

Wowww Pra.Juliana,los años han pasado,pero su ministracion sigue siendo poderosa.Poderosa Palabra,que el Señor la siga usando😇! Que el Señor la bendiga con largura de años,con buena salud...para que siga siendo de ejemplo para las nuevas generaciones. Se necesitan pastoras como Ud.Dlb! LQM!!! Desde Orlando,FL.(EU)👏👏👏