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Me refiero a complejidad (a lo que es de carácter complicado, difícil) y a la simplicidad (a lo que es de carácter sencillo)

LA COMPLEJIDAD la definimos como lo que es completo a manera de ver, cuando decimos “Si yo tuviera un carro, fuera feliz; si yo me casara, fuera feliz”

Muchas veces la clave en la vida está en la simplicidad y no en la complejidad, en la sencillez y no en lo ostentoso, en lo tranquilo y no en lo bulloso.

Hablemos de simplicidad: Que es puramente aquello que se dice, sin ninguna característica especial o singular.

Como cuando David dijo: Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida. Salmos 27:4

Cuando Pablo dijo: Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Filipenses 4:12.

Y hasta Jesús dijo:
Mateo 6:26-33
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Recuerda: Dios también opera en lo sencillo, en lo descomplicado, en el silencio, en la quietud. Todo esto es simplicidad!

Palabra profética
Salmos 27: 4-13
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto.
Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.
Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme.
Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová;
No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.
Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud a causa de mis enemigos.
No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.