1 Samuel 1:1-18

Todos tenemos una Penina que nos hiere con alguna ofensa, y la ofensa se convierte en una trampa para nuestro corazón. Necesitamos soltar las ofensas porque ellas traen como consecuencia la amargura, sentimiento que nos impide disfrutar y agradecer las bendiciones que El Señor nos da.

Cuando no soltamos las ofensas, quedamos atrapados en ellas. Hay 4 cosas que podemos aprender de Ana, al hacerlo recibimos nuestro milagro:

1.    Ana se levantó y se cansó de su situación.

2.    Ana fue a la fuente correcta.

3.    Ana soltó la ofensa.

4.    Ana adoro.

COMENTARIOS

Ruby Villegas

Jue, 06 de Oct

Amén. La palabra es vida

Nurys Cantillo

Lun, 18 de Jul

Amen

ANI SUÁREZ MCCAUSLAND

Sab, 02 de Jul

Guardar mi corazón... Levantarme... Ir a Él... Perdonar y agradecerle... Adorarle.