LA PALABRA: UNA LLAVE DE BENDICION

Sin duda alguna todas nosotras tenemos situaciones complicadas a las que, en mayor o menor medida, les dedicamos tiempo. El problema está en el momento en que pasamos más tiempo meditando en nuestras preocupaciones, permitiéndoles que hablen a nuestra mente, llenándonos de miedo e incertidumbre,  en vez de ocuparlo meditando en la Palabra, que es donde encontramos respuesta a nuestros problemas y preocupaciones.

Muchas veces estos problemas en nuestra mente crecen tanto, que no nos dejan concentrar, trabajar, en ocasiones ni siquiera dormir y es entonces cuando tenemos que examinar el tamaño de ellos, porque quizás los estamos haciendo más grandes de lo que en realidad son.

Es por ello que hoy quiero darte los siguientes consejos, que te ayudarán a enfrentar los problemas y salir victoriosa:

1. Determina el tamaño del problema.
Para ello:
- Identifica la gravedad del problema y sus máximas consecuencias.
- Analiza si la solución depende de ti o tus decisiones.
- Analiza las diferentes alternativas de solución
- Si no está en tus manos el que se resuelva, espera y descansa.

2. Medita en la Palabra y espera que Dios actúe. Somete el problema a la Palabra.

Paráfrasis del Salmo 1.2-3

2Bienaventurada la mujer que en la ley del Señor se deleita y día y noche medita en ella.
3Es como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da fruto en su tiempo y su hoja no cae y todo lo que hace prosperara.


 Esa es la forma como el Señor nos sostendrá ante las situaciones adversas, cuando nuestra vida la llevamos no por nuestra vista, sino con nuestra fe.

Esto traerá como resultado una compensación de parte de Dios, por nuestra fe, por nuestro trabajo, nuestro servicio, nuestro amor. Nuestra compensación es que sabemos que Dios está atento a todo lo que sucede en nuestro interior y en nuestro entorno, que no nos dejará a la deriva en medio de las circunstancias difíciles y que nos dará valor para enfrentar con perseverancia todo tipo de oposición.

Salmo 37.4 Deléitate así mismo en Jehová y el concederá las peticiones de tu corazón.

DESAFÍO DE LA SEMANA:

1. Identifica el problema (laboral, financiero, familiar ) y su gravedad.

2.Haz lo que esté en tus manos resolver y entrégalo al Señor.

3. Busca en la Palabra las promesas de prosperidad, salud, restauración familiar o personal, comienza a meditarlas y declararlas a ese problema.

Recuerda:
Aunque las circunstancias amenacen hundirte, aunque te lleven por la fuerza hacia situaciones o lugares que no deseas, aunque sientas que estás dando vueltas en el mismo lugar y digas ¿dónde está Dios? USA LA LLAVE DE LA BENDICION QUE DIOS TIENE PARA TI:  Su Palabra

Ap. Juliana Smit de Gómez
 

COMENTARIOS

DREIDYS CERVERA JIMENEZ

Mar, 25 de Oct

Gracias pastora Juliana por sus enseñanzas.

Ruby Villegass

Jue, 06 de Oct

Gracias por exhortarnos a soltar el problema cuando la solución no está en nuestras manos ni en nuestra unica decisión. Debo persistir en descansar en la palabra para vivir en Amor. Gracias pastora por éste espacio especial. Dios las continúe bendiciendo.