LA BONDAD PALPABLE DE DIOS

Un día, en medio de la angustia recibí bondad Divina y quiero compartir esa experiencia contigo:

Una madrugada, estando en un país diferente al que vivo, tuve que salir a buscar un medicamento vital para uno de mis hijos. 

En el país donde me encontraba NO venden medicamentos sin una receta médica, sin embargo, en fe, salí a buscar el medicamento que me indicó el pediatra de mis hijos, al que tuve que llamar a la 1 de la madrugada y que de manera milagrosa me contesto el teléfono.

Mientras mi esposo quedaba al cuidado del bebé, intercediendo por una intervención Divina, comencé a sentir la bondad de Dios en medio de la circunstancia y a recordar Su Palabra.

Ahora tenía que enfrentarme a la angustia de encontrar el medicamento. Llegué, caminé todos los pasillos con mucha angustia; de repente, pude ver en un rincón el medicamento. No recuerdo haber sentido más alivio en mi alma como en ese momento porque entendí que ¡Su bondad está conmigo!

El Señor me recordó Su Palabra en el libro de los Salmos 27:13:

“Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes".

Llevé el medicamento y se lo aplicamos al bebé de 6 meses que pasaba por una fuerte y peligrosa alergia respiratoria. Al día siguiente regresé a la misma drogueria inquieta por saber si el medicamento que había comprado la noche anterior estaba disponible y con sorpresa me dicen en Servicio al Cliente, que ese medicamento no está disponible, que sólo lo venden con receta médica, que era imposible que lo haya encontrado en el stand y que era muy extraño que me lo hayan vendido.

Mi corazón sintió la  confianza de saber que la bondad de Dios me sigue a donde quiera que vaya.

Así como experimenté ese día la bondad infinita y palpable de Dios en mi vida, sentí el compromiso de reflejar Su Bondad hacia aquel que lo necesitara.

RETO DE LA SEMANA:

Hoy te invito a que durante esta semana puedas experimentar ser instrumento palpable de la bondad de Dios, a través de los siguientes pasos:

- Identifica la necesidad de alguien.

- Ora a Dios para que pueda usarte como instrumento suyo para expresar Su bondad.

- Da pasos de bondad, siendo respuesta a la necesidad de otro.

No olvides expresar con tus palabras que sólo has sido instrumento de bondad para su vida y que Dios tiene en cuenta su necesidad.

- Motiva a aquella persona a que invite a Jesucristo a que llene su corazón.

Vivimos en un mundo real  que muchas veces asocia la bondad de Dios con la respuesta a sus necesidades. No nos imaginamos el resultado de dejarnos usar por Él en la vida de otros. 

No olvides que así como recibimos bondad palpable de parte de Dios, debemos expresarla a aquellos que la necesitan.

Maria Jose Lopez

 

 

COMENTARIOS

NURYS ESTHER CANTILLO VARGAS

Mie, 02 de Nov

GLORIA A DIOS, Que hermoso es el Señor. muchas veces las circunstancias nos impiden ver la bondad de Dios, pero El siempre nos recuerda que no nos dejara ni nos desamparara, solo tenemos que descansar en sus brasos de amor y en su palabra.

Piery mazzeneth

Mar, 01 de Nov

Hermosa enseñanza ....Tan sólo creer q El puede hacer cosas extraordinarias y sentirlo q está muy cerca para ayudarnos es suficiente para ver su Gloria en nuestra vidas. Hermoso.