Palabra Profetica


Domingo, 17 de Septiembre

Rhemas Pr. Rafael E. Gómez S.


NO TEMAS, CONFÍA!


Las tormentas siempre han sido parte de la historia del hombre y en ellas el hombre ha visto el poder que está por encima de las tormentas y ese es el poder de Dios. El Señor no quiere solo demostrarnos su poder, Él quiere que seamos libres del temor. Él nos una Palabra de fortaleza en el Salmo 46.?

Salmos 46:1-3 RVR1960
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah”
Dios tiene el poder que vence las tormentas, las tormentas son el ejercicio para aprender a creer y no temer. El salmista afirma, "por tanto no temeremos".
Jesús lo demostró cuando estaba con sus discípulos en la barca en medio de la tormenta. Les pregunto: ¿Por qué temen hombres de poca fe?
Esto es clave, la fe en Dios nos hace libres del temor.
Ahora, el Señor te pregunta hoy: ¿Por qué temes?, ¿No soy Yo, el que te traje a este lugar?, ¿No soy Yo, el que te rescate?, ¿No soy Yo, el que te sane?
Yo soy el mismo ayer, hoy y siempre.

Cuando Jesús calmo la tormenta quedo la famosa pregunta de sus discípulos; ¿Quién es este, que aun el mar y el viento obedecen?Tú sabrás quien es Jesús, cuando calme tu tormenta.
Tú sabrás quien es Jesús, cuando sane tu enfermedad?Tú sabrás quien es Jesús, cuando traiga provisión.
Si crees en Él, tú sabrás quien es Él. En todas estas situaciones tenemos la victoria asegurada.

Jesús también lo demostró cuando en medio de la tormenta apareció caminando sobre las aguas hacia la barca. Cuando Él te demuestre quien es, nadie podrá decirte lo contrario, ni las tormentas, ni los problemas, ni las dificultades. En medio de las tormentas sentirás el incondicional amor de Cristo, su amor está por encima de todo; la cruz es la señal, que su amor es para siempre. El amor de Jesús es más fuerte que el nuestro, nuestro amor es débil, el de Cristo fuerte, no dependemos de nuestra fuerza para sostenernos cerca de Él, dependemos de su fuerza, que nos mantiene cerca de Él.

La posición del amor de Jesús es inamovible, no cambia. Él nos amó primero.

Salmos 107:28-31 NTV
“«¡Socorro, SEÑOR!», clamaron en medio de su dificultad, y él los salvó de su aflicción. Calmó la tormenta hasta convertirla en un susurro y aquietó las olas. ¡Qué bendición fue esa quietud cuando los llevaba al puerto sanos y salvos! Que alaben al SEÑOR por su gran amor y por las obras maravillosas que ha hecho a favor de ellos.”

No existe nada que pueda separarnos de esa verdad, lo importante no es donde estas, lo importante es con quien estas, si estas con el Señor no hay nada que temer. Aprendemos a confiar en Dios, cuando todo falla y Él no.

Palabra Profética
Romanos 8:35-39 RVR1960
“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada??Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”