Palabra Profetica


Lunes, 27 de Marzo

Rhemas Ap. Rafael Gómez D´Sola


Dios, mi amante y ayudador


Los amores son únicos, no hay un amor igual a otro, aún a los hijos y a los amigos se quieren de una forma diferente, cada relación que tienes en esta vida, tiene su propia huella digital.
El amor de Dios es un compendio de esos amores, Él te quiere más que tú, a ti mismo. La mayor preocupación de Dios no es el cambio climático, ni los recursos naturales, su mayor preocupación profética es que el amor disminuya en los corazones de los hombres.
Creo que la gente se está levantando internamente en cada país, con conflictos indisolubles; y creo también que ya es necesario que Jesús venga, no solo a los corazones de los hombres sino también en presencia física.

Este mundo asusta, si piensas en las demandas presupuestales y en los comentarios negativos de esta época, o en las actitudes asesinas de los que, su principal ocupación es ofender y encender hogueras como jueces desinformados e implacables. Solo refugiados en Dios llegamos a tener paz en el corazón.
La conversión nos garantiza la chispa de la vida, porque te independiza del mundo y te nacionaliza como ciudadano del reino de los cielos. "Jesucristo nos hizo libres de nuestro pasado y de nuestro futuro".

Este mundo se disfruta y te convierte en un: "Más que vencedor" cuando descubres y vives personalmente esta experiencia que registra el salmista cuando confiesa que "Dios es su amante y su ayudador".
Salmos 63:6-7
Recostado, me quedo despierto pensando y meditando en ti durante la noche. Como eres mi ayudador, canto de alegría a la sombra de tus alas.


I. PORQUE DIOS ES NUESTRO AMANTE, NOS PROTEGE Y NOS AFIRMA.

Cuando Adán adquirió conciencia existencial en el huerto pudo sentir en su entorno, el cuidado del amor de Dios.
El hombre no fue diseñado para vivir sin el apoyo del Creador, tampoco puede vivir feliz, sin el amor y el apoyo del hombre.
*Necesitas relaciones; así como el piano pide guitarra, bajo y tambora. *El rencor y el temor paralizan y envenenan el alma.
*Y si estos sentimientos se detienen mucho tiempo en un ser humano, enferma el cuerpo.
*Solo la convicción del amor de Dios hecha fuera el temor, que producen las circunstancias adversas pero pasajeras, solo cuando sabes que Dios es tu aliado, la vida se disfruta con alegría.
*Aún en medio de la tormenta, Dios te dará un lugar "donde escampar y actuar, mientras pasa la lluvia torrencial y peligrosa".
*Se fijó en nosotros y nos observó callado por muchísimos años y cuando irrumpió en nuestras vidas lo hizo para ayudarnos a cumplir nobles propósitos en nuestra estadía terrenal.
* No elegimos a Dios, Él llegó a nosotros porque nos amó primero y se atrevió a esperar que le correspondiéramos y una vez iniciada la relación divina entonces nos afirma y nos da circunstancias favorables con sabor a milagro y pensamientos geniales que hacen que los de tu entorno te admiren.

"POR ESO NADIE DERRUMBA A QUIEN DIOS LEVANTA, NI DERROTA A QUIEN DIOS PROTEGE".

Palabra profética
Salmo 63.1-8
1 Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua.
2 Te he visto en tu santuario y he contemplado tu poder y tu gloria.
3 Tu amor inagotable es mejor que la vida misma, ¡cuánto te alabo!
4 Te alabaré mientras viva, a ti levantaré mis manos en oración.
5 Tú me satisfaces más que un suculento banquete; te alabaré con cánticos de alegría.
6 Recostado, me quedo despierto pensando y meditando en ti durante la noche.
7 Como eres mi ayudador, canto de alegría a la sombra de tus alas.
8 Me aferro a ti; tu fuerte mano derecha me mantiene seguro.