Bondadosas con quien más nos cuesta

Octubre 15 de 2020

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

"Bondadosas con quien más nos cuesta"

Ser bondadosa es tener una inclinación por hacer el bien. Esto quiere decir que aun cuando se nos presente la oportunidad de hacer lo incorrecto, lo que sabemos que no le agrada a Dios, optamos por hacer lo bueno. 

La bondad hace parte del fruto del Espíritu Santo, esto quiere decir que alguien que practica la bondad tiene la semilla del Espíritu en su corazón. Para poder practicar una vida de bondad se requiere tener un corazón limpio y conectado con Dios. Ahora, cuando hablamos de una vida de bondad no solo nos referimos a practicarla con aquellos a quienes amamos sino también con aquellos que más nos cuesta. Es allí donde lograrás desarrollar este fruto y sacar su mejor provecho para que tu vida sea transformada. 


Muchas veces cuando alguien nos hace daño o nos trata mal, estamos listos a reaccionar de manera negativa, al querer defendernos podemos hacer daño con nuestras palabras o nuestras acciones, incluso en algunos momentos llegamos a culpar a Dios por la mala situación que estemos viviendo con esa persona. 

Pero ¿Cómo ser bondadosos con aquellos que no "merecen" nuestra bondad? 

Toma un momento para identificar quienes son esas personas con las que te cuesta ser bondadosa. Es probable que haya alguien que te irrite o te colme la paciencia. Quizás son tus padres o tu esposo, tus hijos, tu jefe, tu suegra, tu hermano(a), quizás un(a) compañero(a) de trabajo que sientes que te hace la vida imposible. 

Identifica a la persona y disponte a practicar la bondad con él o ella, debe ser de manera planeada e intencional, pues al inicio te costará un poco, hasta que logres convertirlo en una acción que fluya sin esfuerzo. Recuerda que la bondad requiere una acción y no sólo una buena intención. 



El Señor nos enseña en su Palabra: “Han oído la ley que dice: “Ama a tu prójimo” y odia a tu enemigo. Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Si solo amas a quienes te aman, ¿qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo. Si eres amable solo con tus amigos, ¿en qué te diferencias de cualquier otro? Hasta los paganos hacen lo mismo. Pero tú debes ser perfecto, así como tu Padre en el cielo es perfecto.” Mateo 5:43-48


Hoy te compartiré 3 pasos con los que podrás desarrollar tu bondad y practicarla con aquellas personas que más te cuesta: 

1. Ora por esa persona.



2. Piensa bien de esa persona. 

3. Practica las acciones de bondad hasta que se conviertan en un h
ábito en tu vida. 



Te desafío a que en esta semana hagas un plan y lleves a cabo acciones que bendigan a esa persona. 

Inicia orando por él o ella, pídele a Dios que disponga su corazón para que tenga una mejor actitud. Luego, ten detalles inesperados, envíale un mensaje con palabras de afirmación, invítala a un café y habla de temas agradables. Evita los temas que sabes que crean discordia y sé amable. Poco a poco irá disminuyendo la tensión y aumentando el amor. 

Te aseguro que a través de tu bondad constante lograrás tocar el corazón de esa persona, y la relación que un día se rompió por una situación negativa, pronto se fortalecerá por el amor de Dios a través de tus acciones de bondad. 



Recuerda siempre: "El que tiene amigos, ha de mostrarse amigo" Proverbios 18:24 

 

Con amor, 
Adriana Gómez.