EN LA DIRECCIÓN CORRECTA

Enero 15 de 2022

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

EN LA DIRECCIÓN CORRECTA

 

Salmos 32:7-9        


Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;

Con cánticos de liberación me rodearás. Selah

Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;

Sobre ti fijaré mis ojos.

No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,

Que han de ser sujetados con cabestro y con freno,

Porque si no, no se acercan a ti.

 

Salmos 32:7-9

Pues tú eres mi escondite;
    me proteges de las dificultades
    y me rodeas con canciones de victoria. Interludio

El Señor dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida;
    te aconsejaré y velaré por ti.
No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento,
    que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados».

 

Estimado lector:

 

¿Cuántas veces se ha buscado algún lugar sin resultados? “Seguramente, alguien dictó mal la dirección; este GPS está equivocado; aquel joven, dijo que era más adelante…” Estas son algunas de las expresiones más comunes que se suelen pronunciar en estos casos.

 

Y después de tantos esfuerzos, posiblemente se decide abandonar la misión y estacionar a un lado de la vía. Todo esto, suele producir: frustración, desespero y necesidad de ser direccionados hacia el punto correcto.

 

Josué vivió esto. Era un líder joven con un propósito. Pero, después de la muerte de Moisés, se sintió desorientado.

 

La muerte de Moisés representa cualquier situación que a diario amenaza con sacar al creyente del camino o, producir un estancamiento en su vida; pero la revelación e instrucción de Dios, todo lo transforma. Porque Él es quien coloca el mapa sobre la mesa y traza el camino claro para avanzar, “cruzando el Jordán”.

 

El término "enseñaré" (V.8) proviene de "yarah" que significa: instruir, señalar, apuntar de manera directa. Y eso fue lo que Dios hizo con Josué y quiere hacer con cada uno de Sus hijos.

 

Para avanzar, es necesaria la revelación de Dios que, es quien indica a dónde ir y qué hacer. Y, ya sea cruzar el Jordán, entrar en Jericó o ir a otro lugar, bajo Su dirección, se puede estar seguro y confiado.

 

¿Dónde está esa revelación? En un encuentro diario con Dios. Todos los días, El Señor quiere que avancemos, mientras Él mantiene Sus ojos fijos sobre cada uno de nosotros. La comunión, trae revelación; la revelación, detona la dirección de Dios y, la dirección, lleva a la acción.

 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio

  2. Lea en voz alta

  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios

  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas

  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección …

  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES