La compasión y el poder de Dios obra por encima de nuestra capacidad de entendimiento.

Octubre 21 de 2021

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

La compasión y el poder de Dios obra por encima de nuestra capacidad de entendimiento.

 

Lucas 7:12-15

12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.

13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.

14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.

15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.

 

Lucas 7:12-15

12 Cuando Jesús llegó a la entrada de la aldea, salía una procesión fúnebre. El joven que había muerto era el único hijo de una viuda, y una gran multitud de la aldea la acompañaba. 

13 Cuando el Señor la vio, su corazón rebosó de compasión. «No llores», le dijo. 

14 Luego se acercó al ataúd y lo tocó y los que cargaban el ataúd se detuvieron. «Joven—dijo Jesús—, te digo, levántate». 

15 ¡Entonces el joven muerto se incorporó y comenzó a hablar! Y Jesús lo regresó a su madre.

 

Estimado lector.

 

Citando el versículo 13, "Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: No llores", se puede notar que no hay mención de que la mujer pidiera que el milagro se produjera. Pero sí se puede notar en estas palabras ¡Cuánta misericordia y consuelo!

En este texto se puede distinguir tres frases conectadas en forma armoniosa:

1.- “El Señor Jesús la vio”. No la ignoró. El Señor Jesús mientras anduvo en este mundo siempre fue sensible a la necesidad de otros.

2.- “Él se compadeció de ella”. Sin duda había una distancia entre él y el cortejo fúnebre. Pero Aquel para quien las distancias no existen sabe todo lo que sucede. El dolor de esta mujer lo tocó. Lo hizo reaccionar. Jesús de Nazaret no era inmutable ante el dolor humano.

3.- “Se acercó". El Hijo de Dios se acercó al féretro y la caravana de la muerte se detuvo, y Aquel que es la resurrección y la vida obró un milagro.  El Maestro con voz firme expresó: "'joven, a ti te digo: ¡Levántate! Entonces el que había muerto se sentó y comenzó a hablar. Jesús lo entregó a su madre", ella lo tomó, lo abrazó, lo besó y dijo: "¡Mi hijo está vivo!". 

Dios se acerca a nosotros una y otra vez (1 Ti 3:16).

El Señor Jesús siempre utilizó el mismo método cuando restauraba a alguien a la vida, hablaba directamente a la persona. También lo hará cuando recoja a Su iglesia, se oirá Su voz. (1 Tesalonicenses 4:16, 17)

 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio

  2. Lea en voz alta

  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios

  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas

  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección …

  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES