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TASOD, tiempo a solas con Dios. La Biblia en 1 año: un desafío para leer todos juntos como iglesia

Día 275 de 365

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 275 | LA VIDA DEL CREYENTE BAJO EL GOBIERNO DE DIOS.

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Estimado Lector:

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El salmista eleva una oración pidiendo que Dios mismo le enseñe y capacite para obedecer Su Palabra. Reconoce que la fidelidad no surge únicamente del esfuerzo humano, sino de una obra interior que incline el corazón hacia los caminos de Dios y lo aparte de las distracciones, la avaricia y todo aquello que desvía la atención de lo eterno. A medida que experimenta el amor y la salvación del Señor, encuentra el valor para dar testimonio públicamente de su fe, sin avergonzarse de los mandamientos divinos, incluso ante personas de autoridad. Asimismo, descubre que las promesas de Dios son una fuente constante de consuelo durante el sufrimiento y la oposición. Finalmente, declara que Dios es su mayor herencia y riqueza, afirmando su decisión de obedecer con prontitud y de caminar junto a quienes también temen al Señor, resaltando la importancia de una comunidad que impulse la fidelidad.

Por su parte, Lucas muestra cómo estas verdades se viven en la práctica a través de las enseñanzas de Jesús. En Lucas 17, Jesús llama a sus discípulos a evitar ser motivo de tropiezo para otros y a practicar un perdón constante. Enseña que una fe, aunque parezca pequeña, puede realizar lo imposible cuando está puesta en Dios. La sanidad de los diez leprosos revela el valor de la gratitud, pues solo uno regresó para glorificar al Señor, recordando que las bendiciones deben conducir a la adoración. Además, Jesús explica que el Reino de Dios no se manifiesta únicamente mediante señales visibles, sino que ya está presente donde Él reina en el corazón de las personas, mientras exhorta a permanecer preparados para su regreso. Jesús continúa enseñando mediante parábolas y encuentros personales. La viuda persistente anima a orar sin desanimarse; el fariseo y el publicano muestran que Dios justifica al humilde y resiste al orgulloso; los niños representan la sencillez y confianza necesarias para recibir el Reino; el joven rico evidencia el peligro de permitir que las riquezas ocupen el lugar de Dios; y el ciego de Jericó demuestra que una fe perseverante recibe la misericordia del Señor.

Comentario: Como hijos de Dios, debemos fundamentar nuestra vida en Su Palabra y confiar en Él. El Señor nos llama a tener un corazón humilde, dispuesto a obedecer y perdonar. Nuestra mayor riqueza está en Su presencia y en la esperanza de Su Reino. Con oración, gratitud y fe, caminamos seguros, sabiendo que Él nos guía y transforma.

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