Enero 07 de 2026
EL DEVORADOR SE MANIFIESTA DE DIVERSAS FORMAS
MATEO 23:14 RV60
14 ¡Ay de
vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las
viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor
condenación.
https://youtu.be/rhd-4cIIOf8?si=CMTZIke8qCe1YneS
Estimado lector:
En el contexto de este pasaje, se hace evidente la
insistencia de Jesús en exponer y enseñar sobre la verdadera condición
espiritual de los escribas y fariseos, revelando la calidad y motivación de su
liderazgo religioso. Por esta razón, Él pronuncia una severa advertencia al
decir: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!».
Con estas palabras, Jesús denuncia que ningún bien proviene
de hacer tropezar a personas indefensas y vulnerables, especialmente a aquellas
que, aunque despreciadas por el sistema religioso, son protegidas y amparadas
por Dios. El Señor conoce las intenciones que los escribas y fariseos guardan
en sus corazones y cómo, mediante su falsa enseñanza, hacen errar a quienes
carecen de conocimiento.
Por ello, en Juan 5:39 se exhorta a escudriñar las
Escrituras, como un medio para discernir la verdad y evitar el engaño. Esta
advertencia se refuerza en pasajes como Mateo 7:15 y 2 Pedro 2:1-3, donde se
alerta acerca de falsos predicadores, profetas y maestros que aparentan piedad,
pero carecen del Espíritu Santo.
Las largas oraciones y discursos que parecen llenos de
sabiduría pueden resultar engañosos cuando provienen del fingimiento y no de
una relación genuina con Dios. La ausencia del Espíritu Santo deja al
descubierto una religiosidad vacía, sostenida solo por apariencias externas.
¿Se acepta todo lo que se oye sin examinarlo a la luz de
las Escrituras?
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”