EL SEÑOR DEL BANQUETE ES EL MERECEDOR DE LA GLORIA

Agosto 06 de 2022

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

 

EL SEÑOR DEL BANQUETE ES EL MERECEDOR DE LA GLORIA

https://youtu.be/QVZH4hM40E8

 

 

1 Corintios 1:12-13 NTV

12 Algunos de ustedes dicen: «Yo soy seguidor de Pablo». Otros dicen: «Yo sigo a Apolos» o «Yo sigo a Pedro», o «Yo sigo únicamente a Cristo».

13 ¿Acaso Cristo está dividido en facciones? ¿Fui yo, ¿Pablo, crucificado por ustedes? ¿Fue alguno de ustedes bautizado en el nombre de Pablo? ¡Por supuesto que no! 


Estimado lector,

La iglesia de Corinto vivía una época en la que se creaban “bandos” detrás de los maestros favoritos, jactándose en ellos en una forma que daba lugar a altercados y divisiones. Pablo y Apolos se habían convertido en punto de conflicto del orgullo y la división. Incluso, algunos alegaban no ser de nadie, sino de Cristo, pero no porque le estuvieran dando a Cristo el primer lugar, sino porque se consideraban los más espirituales. Formaban un círculo cerrado, manifestaban una actitud de superioridad sectaria, y excluían a los otros creyentes.

En respuesta a esto, Pablo más adelante se llega a referir a ellos mismos como servidores (meseros, camareros) Los meseros en la analogía no son huéspedes honrados. No están a la cabeza de la mesa, no son el dueño de la casa. No son los que hacen los alimentos. Son los servidores. Pablo y Apolos no eran salvadores, No eran el evangelio, no eran El Espíritu Santo, no eran la fuente de poder.


APLICACIÓN PERSONAL

El honor en la iglesia es concedido en proporción directa a la exaltación que una persona hace de Dios y a su humildad.

Los creyentes de la Iglesia de Dios son plantación de Dios, son edificio de Dios. Dios está dando el crecimiento a Su propio sembrado. Dios está edificando la iglesia en Su propio templo. Un creyente no pertenece a sus líderes, ni siquiera, se pertenecen a sí mismos. Pertenecen a Cristo, En 1 solo cuerpo.

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio

  2. Lea en voz alta

  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios

  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas

  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección …

  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES