Marzo 07 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 45
NÚMEROS 17 – 18
La vara de Aarón brota
17 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 2 «Diles a los
israelitas que te traigan doce varas de madera, una por cada jefe de las tribus
de los antepasados de Israel, y escribe el nombre de cada jefe en su propia
vara. 3 Escribe el nombre de Aarón sobre la vara de
la tribu de Leví, pues debe haber una vara por cada jefe de tribu
patriarcal. 4 Coloca las varas en el tabernáculo
delante del arca que contiene las tablas del pacto, donde me encuentro
contigo. 5 Entonces, de la vara del hombre que yo
elija saldrán brotes y finalmente pondré fin a las murmuraciones y a las quejas
de este pueblo en contra de ustedes».
6 Así
que Moisés dio las instrucciones al pueblo de Israel, y cada uno de los doce
jefes de las tribus, incluido Aarón, llevó una vara a Moisés; 7 Entonces
Moisés colocó las varas en la presencia del Señor en el tabernáculo
del pacto. 8 Al día siguiente, cuando Moisés entró
en el tabernáculo del pacto, encontró que la vara de Aarón, que representaba a
la tribu de Leví, ¡había retoñado, echado brotes, florecido y producido
almendras maduras!
9 Después
que Moisés sacó todas las varas de la presencia del Señor, las mostró al
pueblo y cada hombre tomó su propia vara. 10 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: «Pon la vara de Aarón permanentemente
delante del arca del pacto para que sirva de advertencia a los rebeldes.
Esto deberá poner fin a las quejas contra mí y evitará más muertes». 11 Y
Moisés hizo lo que el Señor le ordenó.
12 Entonces
el pueblo de Israel le dijo a Moisés: «¡Estamos perdidos! ¡Moriremos! ¡Estamos
arruinados! 13 Cualquiera que tan siquiera se
acerque al tabernáculo del Señor morirá. ¿Acaso estamos todos
condenados a morir?».
Deberes de los sacerdotes y de los
levitas
18 Luego
el Señor le dijo a Aarón: «Tú, tus hijos y tus parientes de la tribu
de Leví serán los responsables de cualquier ofensa relacionada con el
santuario; pero solo tú y tus hijos serán los responsables de las faltas
relacionadas con el sacerdocio.
2 »Trae
a tus parientes de la tribu de Leví—tu tribu patriarcal—para que te ayuden, a
ti y a tus hijos, a realizar los deberes sagrados delante del tabernáculo del
pacto. 3 Sin embargo, cuando los levitas realicen
los deberes asignados en el tabernáculo, deberán tener cuidado de no acercarse
a los objetos sagrados ni al altar. Si lo hacen, tanto tú como ellos
morirán. 4 Los levitas te ayudarán con el
cumplimiento de sus responsabilidades del cuidado y el mantenimiento del
tabernáculo, pero no podrá ayudarte ninguna persona que no esté
autorizada.
5 »Ustedes
realizarán los deberes sagrados dentro del santuario y en el altar. Si siguen
estas instrucciones, el enojo del Señor nunca jamás se encenderá
contra el pueblo de Israel. 6 Yo mismo escogí a tus
hermanos levitas de entre los israelitas para que sean tus ayudantes
especiales. Ellos son un regalo para ti, dedicados al Señor para
servir en el tabernáculo; 7 pero tú y tus hijos,
los sacerdotes, deben llevar a cabo, personalmente, todos los rituales
sacerdotales relacionados con el altar y con todo lo que está detrás de la
cortina interior. Yo te doy el sacerdocio como un privilegio de servicio.
Cualquier persona que se acerque al santuario sin estar autorizada será
ejecutada».
Sustento para los sacerdotes y los
levitas
8 El Señor le
dio más instrucciones a Aarón: «Yo mismo te he puesto a cargo de todas las
ofrendas sagradas que me trae el pueblo de Israel. A ti y a tus hijos les he
dado todas estas ofrendas consagradas como su porción perpetua. 9 A
ti te corresponde la porción de las ofrendas sumamente santas que no se quema
en el fuego. Esta porción de todas las ofrendas sumamente santas—las ofrendas
de grano, las ofrendas por el pecado y las ofrendas por la culpa—será sumamente
santa y te pertenece a ti y a tus hijos. 10 La
comerás como una ofrenda sumamente santa. Todo varón puede comer de ella y
deben tratarla como sumamente santa.
11 »También
te pertenecen todas las ofrendas sagradas y las ofrendas especiales que los
israelitas me presenten al levantarlas ante el altar. Yo te las he dado a ti y
a tus hijos e hijas como tu porción perpetua. Todo miembro de tu familia que
esté ceremonialmente puro podrá comer de estas ofrendas.
12 »También
te doy las ofrendas de la cosecha que el pueblo presenta al Señor: lo
mejor del aceite de oliva y del vino nuevo y del grano. 13 Todas
las primeras cosechas de la tierra que el pueblo presente al Señor te
pertenecen. Todo miembro de tu familia que esté ceremonialmente puro podrá
comer de estos alimentos.
14 »Todo
lo que en Israel haya sido consagrado especialmente para el Señor también te pertenece.
15 »Todo
primer nacido, sea humano o animal, que se ofrece al Señor, será tuyo;
pero siempre tendrán que redimir a los primeros hijos varones y a las primeras
crías de los animales ceremonialmente impuros. 16 Los
rescatarán al mes de haber nacido. El precio de rescate es cinco piezas de
plata (calculado según el peso del siclo del santuario, que equivale a
veinte geras).
17 »Sin
embargo, no podrán redimir a las primeras crías del ganado, de las ovejas o de
las cabras. Estas están consagradas y han sido apartadas para el Señor:
rocía su sangre en el altar y quema su grasa como ofrenda especial de aroma
agradable al Señor. 18 La carne de estos
animales será tuya, así como el pecho y el muslo derecho que se presentan al
levantarlos como una ofrenda especial ante el altar. 19 Así
es, te doy todas estas ofrendas sagradas que el pueblo de Israel lleva al Señor.
Son para ti y tus hijos e hijas, para que las coman como su porción perpetua.
Este es un pacto eterno e inquebrantable entre tú y el Señor y
también se aplica a tus descendientes».
20 El Señor le
dijo a Aarón: «Ustedes, los sacerdotes, no recibirán ninguna asignación de
tierra ni porción de terreno entre el pueblo de Israel. Yo soy tu porción y tu
asignación. 21 En cuanto a la tribu de Leví, tus
parientes, los recompensaré por su servicio en el tabernáculo. En lugar de una
asignación de tierra, les daré los diezmos de toda la tierra de Israel.
22 »De
ahora en adelante, ningún israelita, con excepción de los sacerdotes o los
levitas, podrá acercarse al tabernáculo. Si alguien se acerca, será declarado
culpable y morirá. 23 Únicamente los levitas podrán
servir en el tabernáculo y serán los responsables de toda ofensa cometida
contra el tabernáculo. Esta es una ley perpetua para ustedes, y tendrá que
cumplirse de generación en generación. Los levitas no recibirán ninguna asignación
de tierra entre los israelitas, 24 porque yo les he
dado los diezmos del pueblo de Israel, que han sido entregados como ofrendas
sagradas al Señor. Esta será la porción de los levitas. Por eso les he
dicho que no recibirán ninguna asignación de tierra entre los israelitas».
25 El Señor también
le dijo a Moisés: 26 «Da las siguientes
instrucciones a los levitas: cuando reciban de los israelitas los diezmos que
les he asignado como su porción, entreguen una décima parte de ellos—un diezmo
de los diezmos—al Señor como ofrenda sagrada. 27 El Señor contará
esta ofrenda de ustedes como una ofrenda de cosecha, como si fuera el primer
grano de su propio campo de trillar o el vino de su propio lagar. 28 La
décima parte de los diezmos que reciben de los israelitas, tendrán que
presentarla como ofrenda sagrada para el Señor. Esta es la porción sagrada
del Señor y tienen que presentarla al sacerdote Aarón. 29 De
todas las ofrendas recibidas, asegúrense de dar lo mejor al Señor.
30 »Da
también las siguientes instrucciones a los levitas: cuando presenten la mejor
parte como su ofrenda, esta será considerada como si viniera de su propio campo
de trillar o de su lagar. 31 Levitas, ustedes y sus
familias podrán comer este alimento donde quieran, porque constituye su
recompensa por servir en el tabernáculo. 32 No
serán considerados culpables por aceptar los diezmos ofrecidos al Señor,
si dan la mejor porción a los sacerdotes. Sin embargo, tengan cuidado de no
considerar las ofrendas sagradas del pueblo de Israel como si fueran algo
ordinario. Si lo hacen, morirán».
SALMOS 45
Para el director del coro: cántico de
amor. Entónese con la melodía de «Los lirios». Salmo de los descendientes
de Coré.
45 Hermosas
palabras conmueven mi corazón;
por eso recitaré un bello poema acerca del rey,
pues mi lengua es como la pluma de un hábil poeta.
2 Eres
el más apuesto de todos;
de tus labios se desprenden palabras amables.
Dios mismo te ha bendecido para siempre.
3 ¡Ponte la espada, oh poderoso guerrero!
¡Eres tan glorioso, tan majestuoso!
4 Cabalga con majestad hacia la victoria
y defiende la verdad, la humildad y la justicia.
¡Avanza para realizar obras imponentes!
5 Tus flechas son afiladas; traspasan el corazón de tus
enemigos,
y las naciones caen a tus pies.
6 Tu
trono, oh Dios, permanece por siempre y para siempre.
Tú gobiernas con un cetro de justicia.
7 Amas la justicia y odias la maldad.
Por eso Dios—tu Dios—te ha ungido
derramando el aceite de alegría sobre ti más que sobre
cualquier otro.
8 Mirra, áloe y casia perfuman tu manto;
en palacios de marfil, la música de cuerdas te
entretiene.
9 Hijas de reyes hay entre las mujeres de tu corte;
a tu derecha está la reina,
¡lleva joyas del oro más fino de Ofir!
10 Escúchame,
oh hija de la realeza; toma en serio lo que te digo:
olvídate de tu pueblo y de tu familia, que están lejos.
11 Pues tu esposo, el rey, se deleita en tu belleza;
hónralo, porque él es tu señor.
12 La princesa de Tiro te colmará de regalos;
los ricos suplicarán tu favor.
13 La novia, una princesa, luce gloriosa
en su vestido dorado.
14 Con sus hermosas vestiduras la llevan ante el rey,
acompañada por sus damas de honor.
15 ¡Qué procesión tan alegre y entusiasta,
cuando entran en el palacio del rey!
16 Tus
hijos se convertirán en reyes como su padre;
los harás gobernantes de muchas tierras.
17 Traeré honra a tu nombre en todas las generaciones;
por eso, las naciones te alabarán por siempre y para
siempre.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”