Marzo 10 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 48
NÚMEROS 25 – 27
Moab seduce a Israel
25 Mientras
los israelitas acampaban en la arboleda de Acacias, algunos hombres se
contaminaron al tener relaciones sexuales con las mujeres moabitas del
lugar. 2 Estas mujeres los invitaron a los
sacrificios a sus dioses, así que los israelitas festejaron con ellas y
rindieron culto a los dioses de Moab. 3 De ese modo
Israel se unió al culto a Baal de Peor, lo cual encendió el enojo del Señor contra
su pueblo.
4 Entonces
el Señor le dictó a Moisés la siguiente orden: «Detén a todos los
cabecillas y ejecútalos delante del Señor, a plena luz del día, para que
su ira feroz se aleje del pueblo de Israel».
5 Así
que Moisés les ordenó a los jueces de Israel: «Cada uno de ustedes debe
quitarles la vida a los hombres bajo su autoridad que se han unido a rendir
culto a Baal de Peor».
6 En
ese momento, mientras todos lloraban a la entrada del tabernáculo, un
israelita llevó a una madianita a su carpa ante los ojos de Moisés y de todo el
pueblo. 7 Cuando Finees, hijo de Eleazar y nieto
del sacerdote Aarón, los vio, se levantó de un salto y salió de la asamblea.
Fue y tomó una lanza 8 y corrió detrás del hombre
hasta su carpa. Con la lanza, Finees atravesó el cuerpo del hombre y perforó
hasta el estómago de la mujer. Entonces se detuvo la plaga contra los
israelitas, 9 pero ya habían muerto veinticuatro
mil personas.
10 Así
que el Señor le dijo a Moisés: 11 «Finees,
hijo de Eleazar y nieto del sacerdote Aarón, alejó mi enojo de los israelitas
porque demostró entre ellos el mismo celo que yo. Así que dejé de destruir a
todo Israel, como pensaba hacerlo a causa del enojo de mi celo. 12 Ahora
dile que establezco con él mi especial pacto de paz, 13 por
medio del cual doy a él y a sus descendientes el derecho perpetuo al
sacerdocio. Pues en su celo por mí, su Dios, él purificó al pueblo de Israel, y
los hizo justos ante mí».
14 El
israelita que murió con la madianita se llamaba Zimri, hijo de Salu, jefe de
una familia de la tribu de Simeón. 15 La mujer se
llamaba Cozbi, hija de Zur, jefe de un clan madianita.
16 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 17 «Ataca a
los madianitas y destrúyelos, 18 porque los
agredieron con artimañas y los engañaron para que rindieran culto a Baal de
Peor, y también por causa de Cozbi, hija de un jefe madianita, que murió
durante la plaga debido a lo que ocurrió en Peor».
Segundo registro de las tropas de
Israel
26 Una
vez que pasó la plaga, el Señor les dijo a Moisés y a Eleazar,
hijo del sacerdote Aarón: 2 «Registren por familias
los nombres de los guerreros de toda la comunidad israelita. Anoten en una
lista a todos los hombres de veinte años o más y que sean aptos para la
guerra».
3 Así
que, allí en las llanuras de Moab, junto al río Jordán, frente a Jericó, Moisés
y el sacerdote Eleazar dieron las siguientes instrucciones a los jefes de
Israel: 4 «Anoten en una lista a todos los hombres
de Israel de veinte años o más, así como el Señor le ordenó a
Moisés».
Este es el registro de todos los descendientes de
Israel que salieron de Egipto.
Tribu de Rubén
5 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Rubén, el hijo mayor de Jacob:
el clan hanoquita, nombrado así por su antepasado
Hanoc;
el clan faluita, nombrado así por su antepasado
Falú;
6 el
clan hezronita, nombrado así por su antepasado Hezrón;
el clan carmita, nombrado así por su antepasado
Carmi.
7 Esos
eran los clanes de Rubén. Sus tropas registradas sumaron 43.730 hombres.
8 Falú
fue el antepasado de Eliab, 9 y Eliab fue el padre
de Nemuel, Datán y Abiram. Datán y Abiram, son los mismos jefes de la comunidad
que conspiraron contra Moisés y Aarón, junto con Coré, cuando se rebelaron
contra el Señor. 10 Pero la tierra abrió su
boca y se los tragó juntamente con Coré, y el fuego devoró a doscientos
cincuenta de sus seguidores. Esto sirvió de advertencia a la nación entera de
Israel. 11 Sin embargo, los hijos de Coré no
murieron ese día.
Tribu de Simeón
12 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Simeón:
el clan jemuelita, nombrado así por su antepasado
Jemuel;
el clan jaminita, nombrado así por su antepasado
Jamín;
el clan jaquinita, nombrado así por su antepasado
Jaquín;
13 el
clan zoharita, nombrado así por su antepasado Zohar;
el clan saulita, nombrado así por su antepasado
Saúl.
14 Esos
eran los clanes de Simeón. Sus tropas registradas sumaron 22.200 hombres.
Tribu de Gad
15 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Gad:
el clan zefonita, nombrado así por su antepasado
Zefón;
el clan haguita, nombrado así por su antepasado
Hagui;
el clan sunita, nombrado así por su antepasado
Suni;
16 el
clan oznita, nombrado así por su antepasado Ozni;
el clan erita, nombrado así por su antepasado
Eri;
17 el
clan arodita, nombrado así por su antepasado Arodi;
el clan arelita, nombrado así por su antepasado
Areli.
18 Esos
eran los clanes de Gad. Sus tropas registradas sumaron 40.500 hombres.
Tribu de Judá
19 Judá
tenía dos hijos, Er y Onán, que murieron en la tierra de Canaán. 20 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos sobrevivientes de Judá:
el clan selaíta, nombrado así por su antepasado
Sela;
el clan faresita, nombrado así por su antepasado
Fares;
el clan zeraíta, nombrado así por su antepasado
Zera.
21 Estos
eran los subclanes descendientes de los faresitas:
los hezronitas, nombrados así por su antepasado
Hezrón;
los hamulitas, nombrados así por su antepasado
Hamul.
22 Esos
eran los clanes de Judá. Sus tropas registradas sumaron 76.500 hombres.
Tribu de Isacar
23 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Isacar:
el clan tolaíta, nombrado así por su antepasado
Tola;
el clan puanita, nombrado así por su antepasado
Púa;
24 el
clan jasubita, nombrado así por su antepasado Jasub;
el clan simronita, nombrado así por su antepasado
Simrón.
25 Esos
eran los clanes de Isacar. Sus tropas registradas sumaron 64.300 hombres.
Tribu de Zabulón
26 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Zabulón:
el clan seredita, nombrado así por su antepasado
Sered;
el clan elonita, nombrado así por su antepasado
Elón;
el clan jahleelita, nombrado así por su
antepasado Jahleel.
27 Esos
eran los clanes de Zabulón. Sus tropas registradas sumaron 60.500 hombres.
Tribu de Manasés
28 Dos
clanes descendían de José mediante Manasés y Efraín.
29 Estos
eran los clanes descendientes de Manasés:
el clan maquirita, nombrado así por su antepasado
Maquir;
el clan galaadita, nombrado así por su antepasado
Galaad, hijo de Maquir.
30 Estos
eran los subclanes descendientes de los galaaditas:
los jezeritas, nombrados así por su antepasado
Jezer;
los helequitas, nombrados así por su antepasado
Helec;
31 los
asrielitas, nombrados así por su antepasado Asriel;
los siquemitas, nombrados así por su antepasado
Siquem;
32 los
semidaítas, nombrados así por su antepasado Semida;
los heferitas, nombrados así por su antepasado
Hefer.
33 (Zelofehad,
uno de los descendientes de Hefer, no tuvo hijos, pero los nombres de sus hijas
eran Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa).
34 Esos
eran los clanes de Manasés. Sus tropas registradas sumaron 52.700 hombres.
Tribu de Efraín
35 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Efraín:
el clan sutelaíta, nombrado así por su antepasado
Sutela;
el clan bequerita, nombrado así por su antepasado
Bequer;
el clan tahanita, nombrado así por su antepasado
Tahán.
36 Este
era el subclan descendiente de los sutelaítas:
los eranitas, nombrados así por su antepasado
Erán.
37 Esos
eran los clanes de Efraín. Sus tropas registradas sumaron 32.500 hombres.
Todos los clanes de Manasés y Efraín eran los
descendientes de José.
Tribu de Benjamín
38 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Benjamín:
el clan belaíta, nombrado así por su antepasado
Bela;
el clan asbelita, nombrado así por su antepasado
Asbel;
el clan ahiramita, nombrado así por su antepasado
Ahiram;
39 el
clan sufamita, nombrado así por su antepasado Sufam;
el clan hufamita, nombrado así por su antepasado
Hufam.
40 Estos
eran los subclanes descendientes de los belaítas:
los arditas, nombrados así por su antepasado Ard;
los naamitas, nombrados así por su antepasado
Naamán.
41 Esos
eran los clanes de Benjamín. Sus tropas registradas sumaron 45.600 hombres.
Tribu de Dan
42 Este
era el clan descendiente de los hijos de Dan:
el clan suhamita, nombrado así por su antepasado
Súham.
43 Esos
eran los clanes suhamitas de Dan. Sus tropas registradas sumaron 64.400
hombres.
Tribu de Aser
44 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Aser:
el clan imnita, nombrado así por su antepasado
Imna;
el clan isuita, nombrado así por su antepasado
Isúi;
el clan de beriaíta, nombrado así por su
antepasado Bería.
45 Estos
eran los subclanes descendientes de los beriaítas:
los heberitas, nombrados así por su antepasado
Heber;
los malquielitas, nombrados así por su antepasado
Malquiel.
46 Aser
también tenía una hija llamada Sera.
47 Esos
eran los clanes de Aser. Sus tropas registradas sumaron 53.400 hombres.
Tribu de Neftalí
48 Estos
eran los clanes descendientes de los hijos de Neftalí:
el clan jahzeelita, nombrado así por su
antepasado Jahzeel;
el clan gunita, nombrado así por su antepasado
Guni;
49 el
clan jezerita, nombrado así por su antepasado Jezer;
el clan silemita, nombrado así por su antepasado
Silem.
50 Esos
eran los clanes de Neftalí. Sus tropas registradas sumaron 45.400 hombres.
Resultados del registro
51 En
resumen, las tropas registradas de todo Israel sumaron 601.730.
52 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 53 «Reparte la
tierra entre las tribus y distribuye las porciones de tierra de acuerdo a la
población de las tribus, conforme al número de los nombres en la lista. 54 Da
una mayor porción de tierra a las tribus más numerosas y una menor a las más
pequeñas, de modo que cada una reciba una porción de tierra en proporción al
tamaño de su población. 55 Sin embargo, asigna la
tierra por sorteo y dale a cada tribu patriarcal su porción según el número de
nombres en la lista. 56 Cada porción de tierra se
asignará por sorteo entre las tribus más grandes y las más pequeñas».
Tribu de Leví
57 Este
es el registro de los levitas enumerados según sus clanes:
el clan gersonita, nombrado así por su antepasado
Gersón;
el clan coatita, nombrado así por su antepasado
Coat;
el clan merarita, nombrado así por su antepasado
Merari.
58 Los
libnitas, los hebronitas, los mahlitas, los musitas y los coreítas eran
subclanes de los levitas.
Coat fue el antepasado de Amram; 59 la
esposa de Amram se llamaba Jocabed. Ella también era descendiente de Leví,
nacida entre los levitas en la tierra de Egipto. Amram y Jocabed eran los
padres de Aarón, Moisés y su hermana Miriam. 60 Los
hijos de Aarón eran Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. 61 Pero
Nadab y Abiú murieron cuando en la presencia del Señor quemaron una
clase de fuego diferente al que él había ordenado.
62 Los
hombres de los clanes levitas de un mes o más sumaron 23.000. Pero no se
incluyó a los levitas en el registro del resto del pueblo porque a ellos no se
les repartió una asignación de tierra cuando fue dividida entre los israelitas.
63 Esos
son los resultados del registro del pueblo de Israel que Moisés y el sacerdote
Eleazar hicieron en las llanuras de Moab, al lado del río Jordán, frente a
Jericó. 64 Nadie en esta lista aparecía en el
registro anterior hecho por Moisés y Aarón en el desierto de Sinaí. 65 Pues
el Señor había dicho acerca de ellos: «Todos morirán en el desierto».
Ninguno de ellos sobrevivió excepto Caleb, hijo de Jefone y Josué, hijo de Nun.
Las hijas de Zelofehad
27 Cierto
día las hijas de Zelofehad—Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa—presentaron una
petición. Zelofehad, su padre, era descendiente de Hefer, hijo de Galaad, hijo
de Maquir, hijo de Manasés, hijo de José. 2 Estas
mujeres acudieron a Moisés, al sacerdote Eleazar, a los jefes de las tribus y a
toda la comunidad, a la entrada del tabernáculo. 3 Ellas
dijeron: «Nuestro padre murió en el desierto, pero no por estar entre los
seguidores de Coré que se rebelaron contra el Señor, sino que murió debido
a su propio pecado y no tuvo hijos varones. 4 ¿Por
qué debería desaparecer el nombre de nuestro padre de entre su clan solo porque
no tuvo hijos varones? Dennos una porción de terreno entre el resto de nuestros
parientes».
5 Entonces
Moisés presentó el caso ante el Señor. 6 Y
el Señor le contestó a Moisés: 7 «La
petición de las hijas de Zelofehad es legítima. Así que dales una porción de
terreno junto con los parientes de su padre. Asígnales la porción de terreno
que se hubiera dado a su padre.
8 »Y
da al pueblo de Israel las siguientes instrucciones: si un hombre muere sin
dejar hijo varón, entonces se le dará su herencia a sus hijas. 9 Y
si tampoco tiene hijas, su herencia se transferirá a sus hermanos. 10 Si
no tiene hermanos, entrega su herencia a los hermanos de su padre. 11 Y
si su padre no tiene ningún hermano, entonces entrega su herencia al pariente
más cercano dentro de su clan. Este es un requisito legal para el pueblo de
Israel, tal como el Señor le ordenó a Moisés».
Josué elegido para dirigir a Israel
12 Cierto
día el Señor le dijo a Moisés:
—Sube a una de las montañas al oriente del río, y
contempla la tierra que le he dado al pueblo de Israel. 13 Después
de verla, al igual que tu hermano Aarón, morirás; 14 pues
los dos se rebelaron contra mis instrucciones en el desierto de Zin. Cuando los
israelitas se rebelaron, ustedes no les demostraron mi santidad junto a las
aguas.
(Estas son las aguas de Meriba en Cades en
el desierto de Zin).
15 Entonces
Moisés le dijo al Señor:
16 —Oh Señor,
tú eres el Dios que da aliento a todas las criaturas. Por favor, nombra a un
nuevo hombre como líder de la comunidad. 17 Dales a
alguien que los guíe dondequiera que vayan y que los conduzca en batalla, para
que la comunidad del Señor no ande como ovejas sin pastor.
18 El Señor le
respondió:
—Toma a Josué, hijo de Nun, en quien está el
Espíritu, y pon tus manos sobre él. 19 Preséntalo
al sacerdote Eleazar ante toda la comunidad y públicamente encárgale que dirija
al pueblo. 20 Entrégale de tu autoridad para que
toda la comunidad de Israel lo obedezca. 21 Cuando
se necesite dirección del Señor, Josué se presentará ante el sacerdote
Eleazar, quien usará el Urim—uno de los sorteos sagrados que se hacen ante
el Señor—para determinar su voluntad. De esta manera Josué y el resto de
la comunidad de Israel decidirán todo lo que deben hacer.
22 Así
que Moisés hizo lo que el Señor le ordenó y presentó a Josué ante el
sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad. 23 Luego
Moisés impuso sus manos sobre él y le entregó el cargo de dirigir al pueblo,
tal como el Señor había ordenado por medio de Moisés.
SALMOS 48
Un cántico. Salmo de los
descendientes de Coré.
48 ¡Qué
grande es el Señor,
cuán digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios,
situada sobre su monte santo!
2 Es alto y magnífico;
¡toda la tierra se alegra al verlo!
¡El monte Sion, el monte santo,
es la ciudad del gran Rey!
3 Dios mismo está en las torres de Jerusalén
dándose a conocer como su defensor.
4 Los
reyes de la tierra unieron sus fuerzas
y avanzaron contra la ciudad.
5 Pero al verla, se quedaron pasmados;
se llenaron de miedo y huyeron.
6 El terror se apoderó de ellos
y se retorcieron de dolor como una mujer en parto.
7 Los destruiste como a los poderosos barcos de Tarsis
que fueron despedazados por un potente viento del
oriente.
8 Habíamos
oído de la gloria de la ciudad,
pero ahora la hemos visto en persona,
la ciudad del Señor de los Ejércitos
Celestiales.
Es la ciudad de nuestro Dios;
él hará que sea segura para siempre. Interludio
9 Oh
Dios, meditamos en tu amor inagotable
mientras adoramos en tu templo.
10 Como lo merece tu nombre, oh Dios,
serás alabado hasta los extremos de la tierra;
tu fuerte mano derecha está llena de victoria.
11 Que se goce la gente del monte Sion;
que se alegren todas las ciudades de Judá
a causa de tu justicia.
12 Vayan
a inspeccionar la ciudad de Jerusalén;
anden por ella y cuenten sus muchas torres.
13 Fíjense en las murallas fortificadas
y recorran todas sus ciudadelas,
para que puedan describirlas
a las generaciones futuras.
14 Pues así es Dios.
Él es nuestro Dios por siempre y para siempre,
y nos guiará hasta el día de nuestra muerte.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”