LA FIDELIDAD DE DIOS

Abril 05 de 2025

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA FIDELIDAD DE DIOS

 

SALMOS 132: 10-18

10 Por amor a tu siervo David,
    no rechaces al rey que has ungido.
11 El Señor le hizo un juramento a David
    con una promesa que nunca retirará:
«Pondré a uno de tus descendientes
    en tu trono.
12 Si tus descendientes obedecen las condiciones de mi pacto
    y las leyes que les enseño,
entonces tu linaje real
    continuará por siempre y para siempre».

13 Pues el Señor ha escogido a Jerusalén;
    ha querido que sea su hogar.
14 «Este es mi lugar de descanso para siempre—dijo—;
    viviré aquí porque este es el hogar que he deseado.
15 Bendeciré a esta ciudad y la haré próspera;
    saciaré a sus pobres con alimento.
16 Vestiré a sus sacerdotes con santidad;
    sus fieles servidores cantarán de alegría.
17 Aquí aumentaré el poder de David;
    mi ungido será una luz para mi pueblo.
18 Vestiré de vergüenza a sus enemigos,
    pero él será un rey glorioso».

 

https://youtu.be/S-vZLJjv81A?si=va9s5qgd8mNtkqgE

 

Estimado lector:

 

El Salmo 132:10-18 es un poderoso recordatorio del pacto de Dios con David y de Su fidelidad hacia Su pueblo al hacer de Sion su lugar de descanso. Dios prometió establecer el trono de David para siempre; sin embargo, la permanencia de sus descendientes en el trono estaba condicionada a su obediencia al pacto divino. Esta promesa encuentra su cumplimiento final en Jesucristo, el Rey eterno y verdadero heredero del pacto davídico. Aunque la línea terrenal de David falló, la promesa se cumplió en Jesús, cuya soberanía es eterna.

 

Dios escogió a Sion como Su morada, un símbolo de Su presencia constante. En la Iglesia, esta promesa se cumple de manera espiritual, pues es allí donde Dios habita con Su pueblo. Los sacerdotes, vestidos de salvación, representan a todos los que proclaman el evangelio, y el "cuerno de David" es una imagen del poder de Cristo, quien reina con autoridad.

 

Los enemigos de Dios serán avergonzados, pero aquellos que permanecen en Él verán florecer su corona. Este pasaje nos recuerda que Dios es fiel a Su palabra y que, en Cristo, Su reino es eterno e inquebrantable. La respuesta del creyente debe ser confiar en Él, caminar en obediencia y regocijarse en Su fidelidad.

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES