Enero 02 de 2026
VIVIENDO EN EL ESPÍRITU
Romanos 8:14-15
14 Pues todos los que son guiados por
el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
15 Y ustedes no han recibido un
espíritu que los esclavice al miedo. En cambio, recibieron el Espíritu de Dios
cuando él los adoptó como sus propios hijos. Ahora lo llamamos «Abba,
Padre».
https://youtu.be/SB-PFvb59sw?si=T1QJjuMfdyehEJyt
Estimado lector:
Primero se es
hecho hijo, y posteriormente el Espíritu
de Dios guía. La obra del Espíritu Santo ocurre dentro de una relación
de filiación; no antecede a ella.
¿Hacia dónde
guía el Espíritu Santo?
•
Guía al arrepentimiento.
•
Guía para pensar menos en uno mismo y más en Jesucristo.
•
Guía a la verdad.
•
Guía al amor.
•
Guía a la santidad.
•
Guía a ser útiles en la
obra del Reino.
Vivir como hijo
de Dios implica una relación íntima y gozosa con Él,
distinta a la relación de esclavitud y temor que caracterizaba a la ley. La
condición de hijo permite una cercanía tal que se expresa en el clamor: Abba Padre, como resultado de la adopción divina.
Este privilegio
se encuentra en Cristo. En Él se concede el acceso
al Padre y la posibilidad de una relación basada en gracia y verdad, conforme
al modelo de Jesucristo.
Por esta razón,
la identidad de hijo no debe ser ignorada. Al vivir desde esta identidad, el Espíritu Santo conduce a toda verdad, incluso a verdades
que aún no han sido comprendidas plenamente. Su guía instruye, revela y afirma,
siempre en armonía con la Palabra de Dios.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”