ARREPENTIMIENTO,
LA BASE DE LA RESTAURACIÓN
SALMOS
51:18-19
18 Mira a Sion con
tu favor y ayúdala;
reconstruye las murallas de Jerusalén.
19 Entonces te
agradarán los sacrificios ofrecidos con un espíritu correcto, con
ofrendas quemadas y ofrendas quemadas enteras.
Entonces volverán a sacrificarse
toros sobre tu altar.
https://youtu.be/h9zcMpZUvX8?si=HDnLknzLcorosFIg
Estimado
lector:
Este
Salmo muestra la profundidad y las consecuencias del pecado, el alcance de la
gracia de Dios, su misericordia, su justicia al tratar con el mal y la
posibilidad de redención humana. El autor, el Rey David, escribió
este Salmo tras reconocer su pecado de adulterio con Betsabé,
sumado al posterior asesinato de su esposo Urías el hitita,
puestos en evidencia por la reconvención del profeta
Natán.
Es
un recordatorio poderoso de cómo pedir perdón
y misericordia a Dios. Enseña que Dios es
un Dios compasivo y amoroso que siempre estará dispuesto a
escuchar a sus hijos cuando se acerquen humilde y sinceramente a Él.
La petición de arrepentimiento no absuelve de la
responsabilidad de corregir las acciones, sino que motiva a hacerlo y a seguir
el camino que Dios muestra.
Finalmente,
el autor se hace consciente de que con su pecado no solo falló
como hombre, sino también como Rey de Israel, pueblo de Dios. En estos
versículos, David pide al Señor
que restaure su favor sobre el Reino, ofreciéndole
sacrificios animales una vez resueltos los problemas del corazón y el alma.