¿ERES RICO O POBRE?

Febrero 28 de 2024

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

 

¿ERES RICO O POBRE?

 

SALMOS 49:10-15

10 Los sabios finalmente tendrán que morir,
    al igual que los necios y los insensatos,
    y dejarán toda su riqueza atrás.
11 La tumba es su hogar eterno,
    donde permanecerán para siempre.
Podrán ponerle su propio nombre a sus propiedades,
12     pero su fama no durará.
    Morirán, al igual que los animales.
13 Ese es el destino de los necios,
    aunque sean recordados como si hubieran sido sabios. Interludio

14 Como ovejas, son llevados a la tumba,
    donde la muerte será su pastor.
Por la mañana, los justos gobernarán sobre ellos.
    Sus cuerpos se pudrirán en la tumba,
    lejos de sus grandiosas propiedades.
15 Pero en mi caso, Dios redimirá mi vida;
    me arrebatará del poder de la tumba. Interludio

 

 

https://youtu.be/deLD0MnTEFY?si=eqNAj6ZB6E5v2V4b

 

Estimado lector:

 

Confiar en las riquezas como en todos aquellos deleites que ofrece esta tierra es el desacierto más grande que el ser humano puede tener. El que vive bajo esta perspectiva quizás pueda comprar y llegar a poseer muchas cosas, pero nunca: LA SALVACIÓN, LA VIDA ETERNA (Lucas 18: 24 – 25).

 

La eternidad está dada para TODOS LOS QUE HAN ACEPTADO LA REDENCIÓN DEL SEÑOR.

 

Para destacar lo efímero que son las riquezas y el dinero, el salmista de una manera cruda destaca que la muerte del hombre por más dinero o posesiones que tenga morirá tal y como mueren las bestias.

 

Las riquezas, muchas veces, son un obstáculo para la salvación y el discipulado. Dan una falsa sensación de seguridad, engañan y exigen la absoluta lealtad del corazón. La acumulación egoísta de posesiones materiales es una señal de que ya no se considera la vida desde el punto de vista de la eternidad. En otras palabras, la ambición de riquezas trae consigo la semilla de la separación total de Dios.

 

Los creyentes que tienen riquezas no deben considerarse ricos, sino administradores de lo que es de Dios siendo generosos y listos para compartir y abundar en buenas obras.

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES