Mayo 29 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 128
OSEAS 6 - 10
Un llamado al arrepentimiento
6 «Vengan,
volvámonos al Señor.
Él nos despedazó,
pero ahora nos sanará.
Nos hirió,
pero ahora vendará nuestras heridas.
2 Dentro de poco tiempo él nos restaurará,
para que podamos vivir en su presencia.
3 ¡Oh, si conociéramos al Señor!
Esforcémonos por conocerlo.
Él nos responderá, tan cierto como viene el amanecer
o llegan las lluvias a comienzos de la primavera».
4 «Oh
Israel y Judá,
¿qué debo hacer con ustedes?—pregunta el Señor—.
Pues su amor se desvanece como la niebla de la mañana
y desaparece como el rocío a la luz del sol.
5 Envié mis profetas para destrozarlos,
para aniquilarlos con mis palabras,
con juicios tan inevitables como la luz.
6 Quiero que demuestren amor,
no que ofrezcan sacrificios.
Más que ofrendas quemadas,
quiero que me conozcan.
7 Pero igual que Adán, ustedes rompieron mi pacto
y traicionaron mi confianza.
8 »Galaad
es una ciudad de pecadores,
marcada con huellas de sangre.
9 Los sacerdotes forman bandas de asaltantes
que esperan para emboscar a sus víctimas.
Asesinan a los viajeros en el camino a Siquem
y cometen toda clase de pecados.
10 Sí, he visto cosas horribles en Efraín e Israel:
¡Mi pueblo se ha contaminado por prostituirse con otros
dioses!
11 »Oh
Judá, también a ti te espera una cosecha de castigo,
a pesar de que yo deseaba restaurar el bienestar de mi
pueblo.
Israel ama la perversidad
7 »Yo
quiero sanar a Israel, pero sus pecados son demasiado grandes.
Samaria está llena de mentirosos.
¡Hay ladrones adentro
y bandidos afuera!
2 La gente no se da cuenta
de que los estoy mirando.
Están cercados por sus acciones pecaminosas
y yo las veo todas.
3 »El
pueblo entretiene al rey con sus perversidades,
y los príncipes se ríen de todas las mentiras del
pueblo.
4 Son todos adúlteros,
siempre ardiendo con pasión.
Son como un horno que se mantiene caliente
mientras el panadero prepara la masa.
5 Durante una fiesta del rey, los príncipes se
emborrachan con vino
y se entregan a la juerga con los que se burlan de
ellos.
6 Sus corazones son como un horno
recalentado con intriga.
Sus maquinaciones humean durante la noche
y por la mañana estallan en un incendio violento.
7 Como un horno ardiente,
consumen a sus líderes.
Matan a sus reyes uno tras otro,
y nadie clama a mí en busca de ayuda.
8 »El
pueblo de Israel se mezcla con paganos de otras naciones,
¡y se vuelven tan inútiles como un pastel a medio
cocer!
9 El rendir culto a dioses ajenos consume sus fuerzas,
pero ellos ni cuenta se dan.
Su cabello se ha encanecido,
pero no se dan cuenta de que están viejos y débiles.
10 Su arrogancia testifica en su contra,
sin embargo, no se vuelven al Señor su Dios,
ni siquiera tratan de encontrarlo.
11 »El
pueblo de Israel se ha vuelto como palomas, necias y tontas;
primero clama a Egipto en busca de ayuda y luego vuela
a Asiria.
12 Pero mientras revolotean,
arrojaré mi red sobre ellos
y los derribaré como a un pájaro que cae del cielo.
Los castigaré por todo el mal que hacen.
13 »¡Qué
aflicción les espera a los que me han abandonado!
Déjenlos morir porque se han rebelado contra mí.
Yo deseaba redimirlos,
pero han dicho mentiras de mí.
14 En lugar de invocarme con corazón sincero,
se quedan sentados en sus sillones y se lamentan.
Se hacen cortaduras en el cuerpo y suplican grano y vino nuevo a dioses
ajenos
y se alejan de mí.
15 Yo los entrené y los hice fuertes,
pero ahora, traman maldades en mi contra.
16 Miran en todas partes menos al Altísimo.
Son tan inútiles como un arco torcido.
Sus líderes morirán a manos de sus enemigos
a causa de su insolencia hacia mí.
Entonces el pueblo de Egipto
se reirá de ellos.
Israel cosecha un torbellino
8 »¡Toquen
alarma!
El enemigo desciende como un águila sobre el pueblo
del Señor,
porque rompieron mi pacto
y se rebelaron contra mi ley.
2 Ahora Israel me suplica:
“¡Ayúdanos, porque tú eres nuestro Dios!”.
3 Pero es demasiado tarde.
Los israelitas rechazaron lo bueno,
y ahora sus enemigos los perseguirán.
4 El pueblo de Israel nombró reyes sin mi consentimiento
y príncipes sin mi aprobación.
Fabricaron ídolos de plata y oro para sí mismos
y así provocaron su propia destrucción.
5 »Oh
Samaria, yo rechazo este becerro,
este ídolo que te has hecho.
Mi furia arde contra ti.
¿Hasta cuándo serás incapaz de estar sin culpa?
6 Este becerro que adoras, oh Israel,
¡lo hiciste con tus propias manos!
¡No es Dios!
Por lo tanto, debe ser hecho pedazos.
7 »Sembraron
vientos
y cosecharán torbellinos.
Los tallos de grano se marchitan
y no producen nada para comer.
Y aun si hubiera grano,
lo comerían los extranjeros.
8 El pueblo de Israel ha sido tragado;
ahora está tirado en medio de las naciones como una
olla vieja y descartada.
9 Como asno salvaje en celo,
los israelitas se han ido a Asiria.
Se vendieron
y se entregaron a muchos amantes.
10 Pero aunque se han vendido a muchos aliados,
ahora los reuniré para el juicio.
Entonces se retorcerán
bajo la opresión del gran rey.
11 »¡Israel
construyó muchos altares para quitar el pecado,
pero estos mismos altares se convirtieron en lugares
para pecar!
12 A pesar de que les di todas mis leyes,
actúan como si esas leyes no se aplicaran a ellos.
13 Al pueblo le encanta ofrecerme sacrificios,
y se deleitan con la carne,
pero no acepto sus sacrificios.
Yo haré responsable a mi pueblo de sus pecados
y lo castigaré;
ellos volverán a Egipto.
14 Israel se olvidó de su Creador y construyó grandes
palacios,
y Judá fortificó sus ciudades.
Por lo tanto, haré descender fuego sobre sus ciudades
y quemaré sus fortalezas».
Oseas anuncia el castigo de Israel
9 Oh
pueblo de Israel,
no te alegres como lo hacen otras naciones.
Pues has sido infiel a tu Dios,
alquilándote como una prostituta
y rindiendo culto a otros dioses en cada campo de
trillar.
2 Ahora tus cosechas serán insuficientes para
alimentarte;
no habrá uvas para hacer vino nuevo.
3 Ya no podrás quedarte aquí en la tierra del Señor.
En cambio, volverás a Egipto,
y en Asiria comerás alimentos
ceremonialmente impuros.
4 Allí no presentarás ofrendas de vino al Señor,
y ninguno de tus sacrificios le agradará.
Serás inmundo como el alimento tocado por una persona que está de luto.
Todo el que presente tales sacrificios quedará
contaminado.
Ellos mismos podrán comer esta comida,
pero no podrán ofrecerla al Señor.
5 Entonces, ¿qué harás en los días de los festivales?
¿Cómo celebrarás los festivales del Señor?
6 Aunque escapes de la destrucción a manos de Asiria,
Egipto te vencerá y Menfis te enterrará.
La ortiga se apoderará de tus tesoros de plata
y la zarza invadirá tus casas arruinadas.
7 Ha
llegado la hora del castigo de Israel;
ha llegado el día del pago merecido.
Pronto Israel se dará perfecta cuenta de esto.
A causa de tu gran pecado y hostilidad
dices: «¡Los profetas están locos
y los hombres inspirados son necios!».
8 El profeta es un centinela sobre Israel para mi
Dios,
sin embargo, dondequiera que va le tienden trampas.
Hasta en la casa de Dios enfrenta hostilidad.
9 Lo que hace mi pueblo es tan depravado
como lo que se hizo en Guibeá hace mucho tiempo.
Dios no olvidará;
sin falta los castigará por sus pecados.
10 Dice
el Señor: «Oh Israel, cuando te encontré por primera vez,
fue como encontrar uvas frescas en el desierto.
Cuando vi a tus antepasados,
fue como ver los primeros higos maduros de la
temporada.
Pero después me abandonaron por Baal-peor
y se entregaron a ese ídolo vergonzoso.
En poco tiempo se volvieron viles,
tan viles como el dios al que rinden culto.
11 La gloria de Israel saldrá volando como un ave,
porque tus hijos no nacerán,
ni crecerán en la matriz,
ni siquiera serán concebidos.
12 Aunque algunos de tus hijos lleguen a crecer,
yo te los arrebataré.
Será un día terrible cuando me aleje
y te deje solo.
13 He visto a Israel llegar a ser tan hermoso como Tiro.
Pero ahora Israel sacará a sus hijos para ser
masacrados».
14 Oh Señor,
¿qué debería pedir para tu pueblo?
Pediré matrices que no den a luz
y pechos que no den leche.
15 Dice
el Señor: «Toda su perversidad empezó en Gilgal;
allí comencé a odiarlos.
A causa de sus malas acciones,
los sacaré de mi tierra.
Ya no los amaré
porque todos sus líderes son rebeldes.
16 El pueblo de Israel ha sido derribado.
Sus raíces se han secado
y no darán más fruto.
Y si dan a luz,
yo mataré a sus amados hijos».
17 Mi
Dios rechazará al pueblo de Israel
porque no quiere escuchar ni obedecer.
Será un vagabundo,
sin hogar entre las naciones.
Juicio de Dios contra Israel
10 Qué
próspero es Israel,
una vid frondosa llena de uvas.
Pero mientras más se enriquece la gente,
más altares paganos construye.
Cuanto más abundantes sus cosechas,
tanto más hermosas sus columnas sagradas.
2 El corazón de los israelitas es inconstante;
ellos son culpables y deben ser castigados.
El Señor derribará sus altares
y hará pedazos sus columnas sagradas.
3 Entonces dirán: «No tenemos rey
porque no temimos al Señor.
Pero aun si tuviéramos un rey,
¿qué podría hacer por nosotros?».
4 La gente habla palabras vacías
y hace pactos que no tiene intención de cumplir.
Así que la injusticia brota en medio de ellos
como hierbas venenosas en el campo de un agricultor.
5 La
gente de Samaria tiembla de miedo
por su ídolo, el becerro en Bet-avén,
y está de luto por él.
Aunque sus sacerdotes se regocijan en él,
su gloria será arrebatada.
6 Este ídolo será llevado a Asiria,
un regalo para el gran rey.
Se burlarán de Efraín e Israel será avergonzado
porque confiaron en ese ídolo.
7 Samaria y su rey serán arrancados;
flotarán a la deriva como un madero sobre las olas del
mar.
8 Y los santuarios paganos de Avén, donde Israel
pecaba, se derrumbarán.
Alrededor de sus altares crecerán espinos y cardos.
Suplicarán a los montes: «¡Entiérrennos!»,
y rogarán a las colinas: «¡Caigan sobre nosotros!».
9 Dice
el Señor: «¡Oh Israel, desde los tiempos de Guibeá,
hay tan solo pecado y más pecado!
No has mejorado en absoluto.
¿Acaso no fue justo que los hombres perversos de Guibeá
fueran atacados?
10 Ahora, cuando concuerde con mis planes,
también a ustedes los atacaré.
Llamaré a los ejércitos de las naciones
para castigarlos por sus múltiples pecados.
11 »Israel es
como una vaquilla entrenada que pisotea el grano,
un trabajo fácil que le encanta.
Pero yo pondré un yugo pesado sobre su tierno cuello.
Forzaré a Judá a tirar el arado
y a Israel a labrar la tierra dura.
12 Yo dije: “Planten buenas semillas de justicia,
y levantarán una cosecha de amor.
Aren la dura tierra de sus corazones,
porque ahora es tiempo de buscar al Señor
para que él venga
y haga llover justicia sobre ustedes”.
13 »Sin
embargo, han cultivado perversidad
y han levantado una abundante cosecha de pecados.
Han comido el fruto de la mentira,
confiando en su poderío militar
y creyendo que los grandes ejércitos
podrían mantener a su nación a salvo.
14 Ahora los terrores de la guerra
se levantarán entre su gente.
Todas sus fortificaciones caerán,
tal como Salmán destruyó a Bet-arbel.
Allí, a las madres y a los niños
los estrellaron contra el suelo hasta matarlos.
15 Habitantes de Betel, debido a su gran maldad,
les espera el mismo destino.
Cuando amanezca el día del juicio,
el rey de Israel será completamente destruido.
SALMOS 123
Cántico para los peregrinos que suben
a Jerusalén.
123 Levanto
mis ojos a ti,
oh Dios, entronizado en el cielo.
2 Seguimos buscando la misericordia del Señor nuestro
Dios,
así como los sirvientes fijan los ojos en su amo
y la esclava observa a su ama, atenta al más mínimo
gesto.
3 Ten misericordia de nosotros, Señor, ten
misericordia,
porque ya estamos hartos de tanto desprecio.
4 Ya estamos más que hartos de las burlas de los
orgullosos
y del desprecio de los arrogantes.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”