Septiembre 10 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 232
|¡UN REINADO SOBERBIO VS UN REINADO FIDEDIGNO!
Lectura de hoy
2 Crónicas 25 – 27
Salmos
77
Estimado lector:
Estos tres
capítulos, describen de forma consecutiva el ascenso, las batallas, los errores
y los aciertos de tres reyes sucesivos del Reino de Judá: Amasías, su
hijo Uzías (también llamado Azarías) y su nieto Jotam
Amasías comenzó a
reinar a los 25 años. Hizo lo recto ante Dios, «aunque no de perfecto
corazón» (es decir, su obediencia fue superficial o a medias)
Dios le dio una gran
victoria militar contra los edomitas. Sin embargo, de manera insensata, Amasías
trajo los ídolos de Edom a su casa y comenzó a adorarlos
Un profeta lo
reprendió, pero el rey lo ignoró. Lleno de soberbia tras su triunfo, desafió
tontamente a Joás, rey de Israel. Judá fue derrotado, Jerusalén fue saqueada y
las murallas fueron derribadas. Años más tarde, conspiraron contra él y lo
mataron
Uzías subió al trono
a los 16 años y reinó por mucho tiempo (52 años). Mientras buscó a Dios bajo la
guía del profeta Zacarías, el Señor lo prosperó enormemente
Su fama creció tanto
que su corazón se enorgulleció. En un acto de arrogancia, entró al Templo del
Señor para quemar incienso en el altar, una tarea exclusiva y sagrada para los
sacerdotes. Cuando los sacerdotes lo confrontaron, Uzías se enojó. Dios lo castigó
instantáneamente con lepra en su frente, la cual padeció hasta el día de su
muerte, viviendo aislado
Jotam asumió el
trono a los 25 años y reinó 16 años. Hizo lo recto ante los ojos de Jehová,
imitando el buen ejemplo de su padre Uzías, pero evitando cometer el error de
entrar al santuario.
El texto resume que
Jotam «se hizo fuerte porque preparó sus caminos delante de Jehová su Dios».
A pesar de que el pueblo seguía espiritualmente corrompido, la fidelidad
personal de Jotam mantuvo al reino firme
Salmo
77
es un canto de lamento y confianza escrito por Asaf, que enseña cómo pasar de
la profunda angustia a la paz recordando las maravillas de Dios
Aplicación
La historia de Uzías (capítulo 26) es una de las advertencias más
serias de la Biblia sobre la soberbia. El texto dice textualmente: «Cuando
se hizo fuerte, su corazón se enorgulleció para su ruina» El éxito, el
talento y la prosperidad no provienen de nuestras propias fuerzas, sino de
Dios. Olvidar esto nos vuelve arrogantes y nos hace creer que estamos por
encima de las reglas o del orden divino.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”