Octubre 11 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 263
| NO NOS CANSEMOS DE HACER EL BIEN.
Lectura de hoy
Juan 11 – 12
Salmos
108
Estimado lector:
Hay hechos en la vida del creyente que Dios
permite y el cristiano no entiende el por qué suceden, y es debido a la
distracción al ubicarnos en la aflicción y no buscar la presencia de Cristo en
nuestro corazón aprovechando la intimidad que tenemos con él.
Desafortunadamente y de manera repetitiva el ser
humano creyente, abre la puerta a la impaciencia, cerrando de inmediato la
puerta de la fe. Es ahí donde el Cristo actúa en su tiempo y hace ver su Gloria
y Poder, al dar a cada uno la bendición esperada pero no pasando por alto que
la persona de Jesús es sensible a nuestra calamidad y manifiesta su sufrimiento
al igual que nosotros.
Cuando nuestras peticiones son respondidas, se
hacen notorias y es con el propósito de seguir expandiendo el reino de Dios por
medio de la llegada de nuevos creyentes; en cambio otros se dedican a inventar
eventos para quitarle veracidad a la fe y la respuesta del Señor.
Cómo cristiano que son, al donde llegar donde
fueras, se debe hacer lo que corresponde y es compartiendo el alimento
espiritual con olor fragante pero ese perfume es para Cristo y no para el
mensajero porque se puede llegar a ser ministrados por el tentador y caer,
porque estamos llevando la palabra en un lugar donde el tentador rey, este rey
le desagrada el propósito de Cristo que es expandir la palabra del Reino de los
Cielos, para lo cual somos llamados. Con esta actitud fortalecemos nuestro
carácter, nuestro propósito y nuestro avivamiento.
A Cristo debemos darle amor, seguir su camino, y
verdad, y vida; en los cuales vamos a tener aflicciones (Santiago 1:2-3).
La disposición de corazón para servirle al Señor
siempre encontrará respaldo en Cristo, porque ella no fortalece para ejecutar
la labor de predicar el Manual de Vida del creyente qué es la Biblia, y con
ella seremos auxiliados.
Aplicación: el corazón diligente será
guardado por Dios.
En Juan, Jesús se
hace humano como encarnación del Dios creador de Israel, para compartir su amor
y el don de la vida eterna con el mundo.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”