Marzo 19 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 57
DEUTERONOMIO 13 – 14
Advertencia contra la idolatría
13 »Supongamos
que, en medio de ti, hay profetas o aquellos que tienen sueños sobre el futuro,
y te prometen señales o milagros, 2 y resulta que
esas señales o milagros se cumplen. Si de pronto ellos dicen: “Ven, rindamos
culto a otros dioses”—dioses que hasta entonces no conocías— 3 no
los escuches. El Señor tu Dios te está probando para ver si realmente
lo amas con todo el corazón y con toda el alma. 4 Sirve
únicamente al Señor tu Dios y teme solamente a él. Obedece sus
mandatos, escucha su voz y aférrate a él. 5 Los
falsos profetas o los soñadores que traten de descarriarte serán ejecutados,
porque fomentan la rebelión contra el Señor tu Dios, quien te libertó
de la esclavitud y te sacó de la tierra de Egipto. Ya que tratan de desviarte
del camino que el Señor tu Dios te ordenó que siguieras, tendrás que
quitarles la vida. De esa manera, eliminarás la maldad que hay en medio de ti.
6 »Supongamos
que alguien trata de persuadirte en secreto—incluso podría ser tu hermano, tu
hijo o tu hija, tu amada esposa o tu mejor amigo—y te dice: “Vamos, rindamos
culto a otros dioses”, dioses que ni tú ni tus antepasados jamás
conocieron. 7 Incluso podrían sugerir que rindas
culto a los dioses de los pueblos que viven cerca o de los que viven en los
extremos de la tierra. 8 No les hagas caso ni los
escuches. No les tengas compasión ni les perdones la vida ni trates de
protegerlos. 9 ¡Deberás quitarles la vida! Da tú el
primer golpe, y luego que todo el pueblo se sume. 10 Tienes
que apedrear a muerte a los culpables, porque han tratado de alejarte del Señor tu
Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto, donde eras esclavo. 11 Entonces
todo Israel oirá y tendrá temor, y ya nadie volverá a actuar con tanta
perversidad.
12 »Cuando
comiences a vivir en las ciudades que el Señor tu Dios te da, tal vez
oigas 13 que hay sinvergüenzas en medio de ti que
llevan por mal camino a los habitantes de su ciudad, diciéndoles: “Vamos,
rindamos culto a otros dioses”, dioses que hasta entonces tú no conocías. 14 En
tales casos, analiza los hechos cuidadosamente. Si encuentras que lo que se
dice es cierto y en verdad se cometió ese acto tan detestable en medio de
ti, 15 deberás atacar a esa ciudad y destruir por
completo a todos los habitantes junto con todos los animales. 16 Luego
deberás amontonar todo el botín en el centro de la plaza pública y quemarlo.
Prende fuego a toda la ciudad como una ofrenda quemada al Señor tu
Dios. La ciudad deberá quedar en ruinas para siempre; no se volverá a construir
jamás. 17 Que nadie guarde nada del botín que fue
separado para ser destruido. Entonces el Señor alejará de ti su enojo
feroz y te tratará con misericordia. Tendrá compasión de ti y te convertirá en
una nación numerosa, tal como lo juró a tus antepasados.
18 »El Señor tu
Dios será compasivo contigo solamente si escuchas su voz y obedeces todos sus
mandatos que te entrego hoy, y haces lo que a él le agrada.
Animales ceremonialmente puros e
impuros
14 »Israel,
dado que eres el pueblo del Señor tu Dios, nunca te hagas cortaduras
en el cuerpo ni te afeites el cabello que está encima de la frente en señal de
duelo por un muerto. 2 Tú fuiste separado como
pueblo santo para el Señor tu Dios, y él te eligió entre todas las
naciones del mundo, para que seas su tesoro especial.
3 »No
comerás de ningún animal detestable, porque son ceremonialmente impuros. 4 Los
animales que sí puedes comer son: el buey, la oveja, la cabra, 5 el
ciervo, la gacela, el corzo, la cabra salvaje, el antílope adax, el antílope y
la oveja montés.
6 »Puedes
comer cualquier animal rumiante y que tenga las pezuñas totalmente
partidas, 7 pero no lo comerás si no reúne ambas
condiciones. Por lo tanto, no comerás camellos ni liebres ni damanes. Estos
son rumiantes pero no tienen las pezuñas partidas, así que son ceremonialmente
impuros para ti. 8 Tampoco comerás cerdo, pues
tiene las pezuñas partidas pero no es un animal rumiante, así que es
ceremonialmente impuro para ti. No comerás la carne de ninguno de los animales
que acabo de mencionar, ni siquiera tocarás sus cuerpos muertos.
9 »De
todos los animales marinos, puedes comer los que tengan tanto aletas como
escamas, 10 pero no comerás de los que no tengan ni
aletas ni escamas. Estos son ceremonialmente impuros para ti.
11 »Puedes
comer de cualquier ave que sea ceremonialmente pura, 12 pero
no comerás de las siguientes aves: el buitre grifón, el quebrantahuesos, el
buitre de cabeza negra, 13 el milano, el halcón,
ningún tipo de ave carroñera, 14 ni cuervos de
ninguna clase, 15 ni el búho real, ni la lechuza
campestre, ni la gaviota, ni gavilanes de ninguna especie; 16 tampoco
mochuelos ni pequeños ni grandes, ni lechuzas comunes, 17 ni
lechuzas del desierto, ni el buitre egipcio, ni el cuervo marino, 18 ni
la cigüeña, ni garzas de ninguna especie, ni la abubilla, ni el murciélago.
19 »Todos
los insectos con alas que caminan por el suelo son ceremonialmente impuros para
ti y no los comerás; 20 pero sí puedes comer de las
aves y de los insectos con alas que son ceremonialmente puros.
21 »No
comas nada que haya muerto de muerte natural. En todo caso, puedes dárselo a
algún extranjero que viva en tu ciudad o vendérselo a un desconocido. Pero tú
no lo comas, porque eres un pueblo santo, separado para el Señor tu
Dios.
»No cocines a un cabrito en la leche de su madre.
La entrega de los diezmos
22 »Deberás
separar el diezmo de tus cosechas, es decir, la décima parte de todo lo que
coseches cada año. 23 Lleva ese diezmo al lugar de
adoración designado—el lugar que el Señor tu Dios elija para que su
nombre sea honrado—y cómelo allí, en su presencia. Lo harás así con el diezmo
de tus granos, tu vino nuevo, tu aceite de oliva y los machos de las primeras
crías de tus rebaños y manadas. Esta práctica te enseñará a temer siempre
al Señor tu Dios.
24 »Ahora
bien, cuando el Señor tu Dios te bendiga con una buena cosecha,
podría suceder que el lugar de adoración que él elija para que su nombre sea
honrado te quede demasiado lejos para llevar tu diezmo. 25 En
ese caso, puedes vender esa décima parte de tus cosechas y manadas, poner el
dinero en una bolsa y dirigirte al lugar que el Señor tu Dios haya
elegido. 26 Cuando llegues, podrás usar el dinero
para comprar cualquier clase de alimento que desees: ganado, ovejas, cabras,
vino u otra bebida alcohólica. Luego comerás hasta quedar satisfecho en la
presencia del Señor tu Dios y celebrarás con todos los de tu
casa. 27 No descuides a los levitas de tu ciudad,
porque ellos no van a recibir ninguna asignación de tierra como las demás
tribus.
28 »Al
final de cada tercer año, lleva todo el diezmo de la cosecha de ese año a la
ciudad más cercana y almacénalo allí. 29 Dáselo a
los levitas—quienes no recibirán ninguna asignación de tierra como las demás
tribus—y también a los extranjeros que vivan en medio de ti, a los huérfanos y
a las viudas de tus ciudades, para que coman y se sacien. Entonces el Señor tu
Dios te bendecirá en todo tu trabajo.
SALMOS 57
Para el director del coro: salmo de
David, acerca de cuando huyó de Saúl y entró en una cueva. Cántese con la
melodía de «¡No destruyas!».
57 ¡Ten
misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia!
En ti busco protección.
Me esconderé bajo la sombra de tus alas
hasta que haya pasado el peligro.
2 Clamo al Dios Altísimo,
a Dios, quien cumplirá su propósito para mí.
3 Él mandará ayuda del cielo para rescatarme,
y avergonzará a los que me persiguen. Interludio
Mi Dios enviará su amor inagotable y su fidelidad.
4 Me
rodean leones feroces
que con avidez devoran a sus presas humanas;
sus dientes penetran como lanzas y flechas,
y sus lenguas cortan como espadas.
5 ¡Exaltado
seas, oh Dios, por encima de los cielos más altos!
Que tu gloria brille sobre toda la tierra.
6 Mis
enemigos me tendieron una trampa;
estoy cansado de tanta angustia.
Cavaron un pozo profundo en mi camino,
pero ellos mismos cayeron en la trampa. Interludio
7 Mi
corazón está confiado en ti, oh Dios;
mi corazón tiene confianza.
¡Con razón puedo cantar tus alabanzas!
8 ¡Despiértate, corazón mío!
¡Despiértense, lira y arpa!
Con mi canto despertaré al amanecer.
9 Te daré gracias, Señor, en medio de toda la gente;
cantaré tus alabanzas entre las naciones.
10 Pues tu amor inagotable es tan alto como los cielos;
tu fidelidad alcanza las nubes.
11 Exaltado
seas, oh Dios, por encima de los cielos más altos;
que tu gloria brille sobre toda la tierra.
Te invitamos a complementar esta
lectura con el siguiente video.
Cada cultura tiene una concepción diferente del
corazón humano, de lo que es y de lo que hace y los autores bíblicos no son una
excepción. En este video, exploraras las antiguas palabras hebreas para
"corazón", así como las diferentes ideas de lo que representa nuestro
corazón. No hay ninguna palabra bíblica que capte mejor la esencia del
pensamiento, el sentimiento y el deseo humano que esta rica y maravillosa
palabra.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”