LLAMADOS A MULTIPLICAR, NO A DIVIDIR

Agosto 05 de 2022

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LLAMADOS A MULTIPLICAR, NO A DIVIDIR

https://youtu.be/V5TGwpUkn1Y

 

1 Corintios 1:10-11 NTV

Amados hermanos, les ruego por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo que vivan en armonía los unos con los otros. Que no haya divisiones en la iglesia. Por el contrario, sean todos de un mismo parecer, unidos en pensamiento y propósito. 11 Pues algunos de la casa de Cloé me contaron de las peleas entre ustedes, mis amados hermanos.

 

Estimado lector,

En el cuerpo de Cristo, su iglesia, todos juegan un papel fundamental. La Biblia enseña que todas las partes de un cuerpo son necesarias, pues se ayudan mutuamente a crecer y cada uno tiene una función. (1 Co 12) El deseo del Señor es que su evangelio se difunda a toda la tierra y este cuerpo crezca en completa unidad. En un cuerpo, nada sería el brazo, si no tuviera una mano. Y aunque las piernas nos proveen estabilidad, ¿qué haríamos sin nuestros brazos?

 

APLICACIÓN PERSONAL

En la Iglesia del Señor todos son importantes y todos debe trabajar juntos. Es imposible, como en todos los escenarios de la vida, que no surjan desacuerdos de pensamiento, pues el Señor está perfeccionando la obra de su iglesia. Pero no deben ser estos desacuerdos los que sean piedra de tropiezo para algunos generando división. El Señor ha llamado a ser una iglesia que se multiplica, que avanza, que crece y que crece sanamente. Las divisiones estancan, pero la unidad en el propósito y en el llamado de Jesús, provocan expansión. La iglesia primitiva, permanecía unánime. El llamado del Señor es a sacar todo conato de división, llegar a un acuerdo con quienes nos rodean, a fin de que Él sea exaltado. Es tiempo de arreglar cuentas con nuestros hermanos. Todos le pertenecemos a Jesús y todos necesitamos de su gracia. No somos más unos que otros.

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio

  2. Lea en voz alta

  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios

  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas

  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección …

  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con él en oración.


  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES