Abril 04 de 2025
"TRABAJANDO SIN DESCANSO POR EL REINO"
SALMOS 132:1-9
Cántico para los peregrinos que suben a
Jerusalén.
132 Señor, acuérdate de
David
y de todo lo que sufrió.
2 Le hizo una promesa solemne al Señor;
le juró al Poderoso de Israel:
3 «No iré a mi hogar
ni me permitiré descansar;
4 no dejaré que mis ojos duerman
ni cerraré los párpados adormecidos
5 hasta que encuentre un lugar donde construir una casa
para el Señor,
un santuario para el Poderoso de Israel».
6 Oímos que el arca
estaba en Efrata;
luego la encontramos en los campos distantes de Jaar.
7 Vayamos al santuario del Señor;
adoremos al pie de su trono.
8 Levántate, oh Señor, y entra en tu lugar de
descanso,
junto con el arca, símbolo de tu poder.
9 Que tus sacerdotes se vistan de santidad;
que tus leales servidores canten de alegría.
https://youtu.be/_RYuJjX4rSM?si=Ik0aoyiiqxH8COv4
Estimado lector:
Según algunos estudiosos de la Biblia, este salmo fue
escrito por Salomón cuando el Arca del Pacto fue trasladada al templo que había
construido. Sin embargo, el "hijo de David" mencionado aquí no es
Salomón, sino el más importante descendiente de David: el Señor Jesucristo.
En 2 Samuel 7, se relata que el mayor deseo de David era
construir una casa para Dios. Su anhelo más profundo era edificar un templo
para el Arca del Pacto. David representa el ejemplo de un corazón apasionado
por servir a Dios.
Las aflicciones que enfrentó para llevar el Arca hasta el
lugar escogido reflejan las luchas de todo creyente. Sin embargo, así como el
Señor le dio la victoria, también sostiene y fortalece a quienes le siguen.
Esta verdad se recuerda en el primer versículo: "Acuérdate, oh Jehová, de
David, y de toda su aflicción."
El propósito más alto de quienes siguen a Dios es servirle
con fidelidad, como lo hizo David. Y así como en aquel tiempo se entonaron
cantos de júbilo, cuando el Arca llegó al templo, llegará el día en que cada
creyente celebrará su victoria en Cristo Jesús.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”