LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 122

Mayo 23 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 122

 

ISAÍAS 52 - 55

Liberación para Jerusalén

52 ¡Despierta, oh Sion, despierta!
    Vístete de fuerza.
Ponte tus ropas hermosas, oh ciudad santa de Jerusalén,
    porque ya no volverá a entrar por tus puertas la gente impura que no teme a Dios.
Levántate del polvo, oh Jerusalén,
    y siéntate en un lugar de honor.
Quítate del cuello las cadenas de la esclavitud,
    oh hija cautiva de Sion.
Pues esto dice el Señor:
«Cuando te vendí al destierro,
    no recibí pago alguno;
ahora puedo redimirte
    sin tener que pagar por ti».

Esto dice el Señor Soberano: «Hace mucho tiempo, mi pueblo decidió vivir en Egipto. Ahora es Asiria la que lo oprime. ¿Qué es esto?—pregunta el Señor—. ¿Por qué está esclavizado mi pueblo nuevamente? Quienes lo gobiernan gritan de júbilo;[a] todo el día blasfeman mi nombre.[b] Pero yo revelaré mi nombre a mi pueblo, y llegará a conocer mi poder. Entonces, por fin mi pueblo reconocerá que soy yo quien le habla».

¡Qué hermosos son sobre los montes
    los pies del mensajero que trae buenas noticias,
buenas noticias de paz y de salvación,
    las noticias de que el Dios de Israel[c] reina!
Los centinelas gritan y cantan de alegría,
    porque con sus propios ojos
    ven al Señor regresando a Jerusalén.[d]
Que las ruinas de Jerusalén canten de alegría,
    porque el Señor ha consolado a su pueblo;
    ha redimido a Jerusalén.
10 El Señor ha manifestado su santo poder
    ante los ojos de todas las naciones,
y todos los confines de la tierra verán
    la victoria de nuestro Dios.

11 ¡Salgan! Salgan y dejen atrás su cautiverio,
    donde todo lo que tocan es impuro.
Salgan de allí y purifíquense,
    ustedes que vuelven a su tierra con los objetos sagrados del Señor.
12 No saldrán con prisa,
    como quien corre para salvar su vida.
Pues el Señor irá delante de ustedes;
    atrás los protegerá el Dios de Israel.

El Siervo sufriente del Señor

13 Miren, mi siervo prosperará;
    será muy exaltado.
14 Pero muchos quedaron asombrados cuando lo[e] vieron.
    Tenía el rostro tan desfigurado que apenas parecía un ser humano,
    y por su aspecto, no se veía como un hombre.
15 Y él alarmará[f] a muchas naciones;
    los reyes quedarán mudos ante él.
Verán lo que no se les había contado;
    entenderán lo que no habían oído hablar.[g]
53 ¿Quién ha creído nuestro mensaje?
    ¿A quién ha revelado el Señor su brazo poderoso?
Mi siervo creció en la presencia del Señor como un tierno brote verde,
    como raíz en tierra seca.
No había nada hermoso ni majestuoso en su aspecto,
    nada que nos atrajera hacia él.
Fue despreciado y rechazado:
    hombre de dolores, conocedor del dolor más profundo.
Nosotros le dimos la espalda y desviamos la mirada;
    fue despreciado, y no nos importó.

Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó;
    fueron nuestros dolores los que lo agobiaron.[h]
Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios,
    ¡un castigo por sus propios pecados!
Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones
    y aplastado por nuestros pecados.
Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz;
    fue azotado para que pudiéramos ser sanados.
Todos nosotros nos hemos extraviado como ovejas;
    hemos dejado los caminos de Dios para seguir los nuestros.
Sin embargo, el Señor puso sobre él
    los pecados de todos nosotros.

Fue oprimido y tratado con crueldad;
    sin embargo, no dijo ni una sola palabra.
Como cordero fue llevado al matadero.
    Y como oveja en silencio ante sus trasquiladores,
    no abrió su boca.
Al ser condenado injustamente,
    se lo llevaron.[i]
A nadie le importó que muriera sin descendientes
    ni que le quitaran la vida a mitad de camino.[j]
Pero lo hirieron de muerte
    por la rebelión de mi pueblo.
Él no había hecho nada malo,
    y jamás había engañado a nadie.
Pero fue enterrado como un criminal;
    fue puesto en la tumba de un hombre rico.

10 Formaba parte del buen plan del Señor aplastarlo
    y causarle dolor.
Sin embargo, cuando su vida sea entregada en ofrenda por el pecado,
    tendrá muchos descendientes.
Disfrutará de una larga vida,
    y en sus manos el buen plan del Señor prosperará.
11 Cuando vea todo lo que se logró mediante su angustia,
    quedará satisfecho.
Y a causa de lo que sufrió,
    mi siervo justo hará posible
que muchos sean contados entre los justos,
    porque él cargará con todos los pecados de ellos.
12 Yo le rendiré los honores de un soldado victorioso,
    porque se expuso a la muerte.
Fue contado entre los rebeldes.
    Cargó con los pecados de muchos e intercedió por los transgresores.

Gloria futura de Jerusalén

54 «¡Canta, oh mujer sin hijos,
    tú que nunca diste a luz!
Prorrumpe en canciones de alegría a toda voz, oh Jerusalén,
    tú que nunca tuviste dolores de parto.
Pues la mujer desolada ahora tiene más hijos
    que la que vive con su esposo
    —dice el Señor—.
Agranda tu casa; construye una ampliación.
    Extiende tu hogar y no repares en gastos.
Pues pronto estarás llena a rebosar;
    tus descendientes ocuparán otras naciones
    y repoblarán las ciudades en ruinas.

»No temas; ya no vivirás avergonzada.
    No tengas temor; no habrá más deshonra para ti.
Ya no recordarás la vergüenza de tu juventud
    ni las tristezas de tu viudez.
Pues tu Creador será tu marido;
    ¡el Señor de los Ejércitos Celestiales es su nombre!
Él es tu Redentor, el Santo de Israel,
    el Dios de toda la tierra.
Pues el Señor te llamó para que te libres de tu dolor,
    como si fueras una esposa joven abandonada por su marido
    —dice tu Dios—.
Por un breve instante te abandoné,
    pero con gran compasión te recibiré de nuevo.
En un estallido de enojo aparté de ti mi rostro por un poco de tiempo.
    Pero con amor eterno tendré compasión de ti
    —dice el Señor, tu Redentor—.

»Así como juré en tiempos de Noé
    que nunca más permitiría que un diluvio cubra la tierra,
ahora también juro
    que nunca más me enojaré contigo ni te castigaré.
10 Pues las montañas podrán moverse
    y las colinas desaparecer,
pero aun así mi fiel amor por ti permanecerá;
    mi pacto de bendición nunca será roto
    —dice el Señor, que tiene misericordia de ti—.

11 »¡Oh ciudad azotada por las tormentas,
    atribulada y desolada!
Te reconstruiré con joyas preciosas
    y haré tus cimientos de lapislázuli.
12 Haré tus torres de rubíes relucientes,
    tus puertas de gemas brillantes
    y tus muros de piedras preciosas.
13 Yo les enseñaré a todos tus hijos,
    y ellos disfrutarán de una gran paz.
14 Estarás segura bajo un gobierno justo e imparcial;
    tus enemigos se mantendrán muy lejos.
Vivirás en paz,
    y el terror no se te acercará.
15 Si alguna nación viniera para atacarte,
    no será porque yo la haya enviado;
    todo el que te ataque caerá derrotado.

16 »Yo he creado al herrero
    que aviva el fuego de los carbones bajo la fragua
y hace las armas de destrucción.
    Y he creado a los ejércitos que destruyen.
17 Pero en aquel día venidero,
    ningún arma que te ataque triunfará.
Silenciarás cuanta voz
    se levante para acusarte.
Estos beneficios los disfrutan los siervos del Señor;
    yo seré quien los reivindique.
    ¡Yo, el Señor, he hablado!

Invitación a la salvación del Señor

55 »¿Alguien tiene sed?
    Venga y beba,
    ¡aunque no tenga dinero!
Vengan, tomen vino o leche,
    ¡es todo gratis!
¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza?
    ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien?
Escúchenme, y comerán lo que es bueno;
    disfrutarán de la mejor comida.

»Vengan a mí con los oídos bien abiertos.
    Escuchen, y encontrarán vida.
Haré un pacto eterno con ustedes.
    Les daré el amor inagotable que le prometí a David.
Vean cómo lo usé a él para manifestar mi poder entre los pueblos;
    lo convertí en un líder entre las naciones.
Tú también darás órdenes a naciones que no conoces,
    y pueblos desconocidos vendrán corriendo a obedecerte,
porque yo, el Señor tu Dios,
    el Santo de Israel, te hice glorioso».

Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo;
    llámenlo ahora, mientras está cerca.
Que los malvados cambien sus caminos
    y alejen de sí hasta el más mínimo pensamiento de hacer el mal.
Que se vuelvan al Señor, para que les tenga misericordia.
    Sí, vuélvanse a nuestro Dios, porque él perdonará con generosidad.

«Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos—dice el Señor—.
    Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse.
Pues así como los cielos están más altos que la tierra,
    así mis caminos están más altos que sus caminos
    y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.

10 »La lluvia y la nieve descienden de los cielos
    y quedan en el suelo para regar la tierra.
Hacen crecer el grano,
    y producen semillas para el agricultor
    y pan para el hambriento.
11 Lo mismo sucede con mi palabra.
    La envío y siempre produce fruto;
logrará todo lo que yo quiero,
    y prosperará en todos los lugares donde yo la envíe.
12 Ustedes vivirán con gozo y paz.
    Los montes y las colinas se pondrán a cantar
    y los árboles de los campos aplaudirán.
13 Donde antes había espinos, crecerán cipreses;
    donde crecía la ortiga, brotarán mirtos.
Estas cosas le darán gran honra al nombre del Señor;
    serán una señal perpetua de su poder y de su amor».

 

SALMOS 119:97-128

Mem

97 ¡Oh, cuánto amo tus enseñanzas!
    Pienso en ellas todo el día.
98 Tus mandatos me hacen más sabio que mis enemigos,
    pues me guían constantemente.
99 Así es, tengo mejor percepción que mis maestros,
    porque siempre pienso en tus leyes.
100 Hasta soy más sabio que los ancianos,
    porque he obedecido tus mandamientos.
101 Me negué a andar por cualquier mal camino,
    a fin de permanecer obediente a tu palabra.
102 No me he apartado de tus ordenanzas,
    porque me has enseñado bien.
103 ¡Qué dulces son a mi paladar tus palabras!
    Son más dulces que la miel.
104 Tus mandamientos me dan entendimiento;
    ¡con razón detesto cada camino falso de la vida!

Nun

105 Tu palabra es una lámpara que guía mis pies
    y una luz para mi camino.
106 Lo prometí una vez y volveré a prometerlo:
    obedeceré tus justas ordenanzas.
107 He sufrido mucho, oh Señor;
    restaura mi vida, como lo prometiste.
108 Señor, acepta mi ofrenda de alabanza
    y enséñame tus ordenanzas.
109 Mi vida pende de un hilo constantemente,
    pero no dejaré de obedecer tus enseñanzas.
110 Los malvados me han tendido sus trampas,
    pero no me apartaré de tus mandamientos.
111 Tus leyes son mi tesoro;
    son el deleite de mi corazón.
112 Estoy decidido a obedecer tus decretos
    hasta el final.

Sámec

113 Detesto a los que tienen divididas sus lealtades,
    pero amo tus enseñanzas.
114 Tú eres mi refugio y mi escudo;
    tu palabra es la fuente de mi esperanza.
115 Lárguense de mi vida, ustedes los de mente malvada,
    porque tengo la intención de obedecer los mandatos de mi Dios.
116 ¡Señor, sostenme como prometiste para que viva!
    No permitas que se aplaste mi esperanza.
117 Sostenme y seré rescatado;
    entonces meditaré continuamente en tus decretos.
118 Pero has rechazado a todos los que se apartan de tus decretos,
    quienes no hacen más que engañarse a sí mismos.
119 Desechas a los perversos de la tierra como si fueran desperdicios;
    ¡con razón me encanta obedecer tus leyes!
120 Me estremezco por mi temor a ti;
    quedo en temor reverente ante tus ordenanzas.

Ayin

121 No me dejes a merced de mis enemigos,
    porque he hecho lo que es correcto y justo.
122 Te ruego que me des seguridad de una bendición.
    ¡No permitas que los arrogantes me opriman!
123 Mis ojos se esfuerzan por ver tu rescate,
    por ver la verdad de tu promesa cumplida.
124 Soy tu siervo; trátame con tu amor inagotable
    y enséñame tus decretos.
125 Da discernimiento a este siervo tuyo;
    entonces comprenderé tus leyes.
126 Señor, es tiempo de que actúes,
    porque esta gente malvada ha desobedecido tus enseñanzas.
127 De verdad, amo tus mandatos
    más que el oro, incluso que el oro más fino.
128 Cada uno de tus mandamientos es recto;
    por eso detesto todo camino falso.

 

 

En este video, buscamos los orígenes de la palabra "evangelio" en Isaías 52:7 y vemos cómo vincula el Antiguo Testamento con la historia de Jesús y su anuncio del Reino de Dios.



 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES