Agosto 08 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 199
EZEQUIEL 45 – 48
División de la tierra
45 »”Cuando
se repartan la tierra entre las tribus de Israel, deberán apartar una sección
para el Señor, la cual será su porción santa. Esa porción tendrá trece
kilómetros con trescientos metros de largo por diez kilómetros con seiscientos
metros de ancho. Toda el área será santa. 2 Una
parte de esta tierra—un cuadrado de doscientos sesenta y cinco metros de lado—se
apartará para el templo. A su alrededor se dejará libre una franja adicional de
tierra de veintiséis metros y medio de ancho. 3 Dentro
del terreno sagrado más extenso, midan una parcela de tierra de trece
kilómetros con trescientos metros de largo y cinco kilómetros con trescientos
metros de ancho. Allí se ubicará el santuario del Lugar Santísimo. 4 Esta
área será santa, apartada para los sacerdotes que ofician ante
el Señor en el santuario. Allí estarán sus casas y allí también se
pondrá mi templo. 5 La franja de tierra sagrada
junto a esta área—también de trece kilómetros con trescientos metros de largo
por cinco kilómetros con trescientos metros de ancho—se destinará a las
viviendas de los levitas que trabajen en el templo. El lugar les pertenecerá a
ellos y será un lugar para sus aldeas.
6 »”Junto
a la tierra sagrada más extensa habrá una porción de tierra de trece kilómetros
con trescientos metros de largo por dos kilómetros con seiscientos cincuenta
metros de ancho, la cual se apartará para construir una ciudad donde pueda
vivir cualquier israelita.
7 »”Apartarán
también dos porciones de tierra especiales para el príncipe. La primera porción
colindará con el lado oriental de las tierras sagradas y la ciudad, y la
segunda colindará con el lado occidental. De modo que los límites extremos
hacia el oriente y el occidente de las tierras del príncipe quedarán alineados
con los límites oriental y occidental de los territorios de las tribus. 8 Estas
dos porciones de tierra se le asignarán al príncipe. Entonces mis príncipes
dejarán de oprimir a mi pueblo y de robarle; repartirán el resto de la tierra
al pueblo, asignando una porción a cada tribu.
Reglas para los príncipes
9 »”Esto
dice el Señor Soberano: ¡basta ya, príncipes de Israel! Abandonen la
violencia y la opresión, y hagan lo que es justo y correcto. Dejen de estafar a
mi pueblo y de robarle su tierra. No los desalojen de sus casas, dice
el Señor Soberano. 10 Utilicen solamente
pesas y balanzas legítimas, y medidas exactas, tanto para sólidos como para
líquidos. 11 El homer será la unidad estándar
para medir volúmenes. Tanto el efa como el bato equivaldrán a un décimo de
homer. 12 La unidad estándar para medir pesos será
el siclo de plata. Un siclo equivaldrá a veinte geras y sesenta siclos
equivaldrán a una mina.
Ofrendas y celebraciones especiales
13 »”Tendrán
que pagarle al príncipe el siguiente impuesto: una canasta de trigo o cebada
por cada sesenta que cosechen, 14 el uno por
ciento de su aceite de oliva 15 y una oveja o cabra
por cada doscientas que haya en los rebaños de Israel. Esas serán las ofrendas
de grano, ofrendas quemadas y ofrendas de paz que harán expiación por quienes
las presenten, dice el Señor Soberano. 16 Todo
el pueblo de Israel debe contribuir y llevar esas ofrendas al príncipe. 17 Al
príncipe le corresponderá proveer las ofrendas que se entregan en los
festivales religiosos, las celebraciones de luna nueva, los días de descanso y
todas las demás ocasiones similares. Él también proveerá las ofrendas por el
pecado, las ofrendas quemadas, las ofrendas de grano, las ofrendas líquidas y
las ofrendas de paz, para purificar a los israelitas y así hacerlos justos ante
el Señor.
18 »”Esto
dice el Señor Soberano: a comienzos de la primavera, el primer día de
cada año nuevo, sacrifica un becerro sin defecto para purificar el
templo. 19 El sacerdote tomará la sangre de ese
sacrificio por el pecado y la pondrá sobre los marcos de la puerta del templo,
sobre las cuatro esquinas de la saliente superior del altar y sobre los postes
de la puerta de entrada al atrio interior. 20 Haz
lo mismo el séptimo día del año nuevo por cualquiera que haya pecado por error
o por ignorancia. De ese modo purificarás el templo.
21 »”El
día catorce del primer mes, deberán celebrar la Pascua, un festival que
durará siete días. El pan que coman durante ese tiempo será preparado sin
levadura. 22 El día de la Pascua, el príncipe
proveerá un becerro como sacrificio por su propio pecado y el pecado del pueblo
de Israel. 23 Cada uno de los siete días del
festival, el príncipe preparará una ofrenda quemada para el Señor, la cual
consistirá en siete becerros y siete carneros sin defecto. También se entregará
un cabrito cada día como ofrenda por el pecado. 24 El
príncipe proveerá una canasta de harina como ofrenda de grano y unos cuatro
litros de aceite de oliva con cada becerro y cada carnero.
25 »”Durante
los siete días del Festival de las Enramadas, que cada año ocurre a principios
del otoño, el príncipe proveerá esos mismos sacrificios para la ofrenda
por el pecado, la ofrenda quemada y la ofrenda de grano, junto con la cantidad
de aceite de oliva requerida.
46 »”Esto
dice el Señor Soberano: la puerta oriental del atrio interior
permanecerá cerrada durante los seis días laborables de cada semana, pero se
abrirá los días de descanso y los días de celebración de luna nueva. 2 El
príncipe entrará a la antesala de la entrada desde afuera. Luego se quedará de
pie junto al poste de la puerta de entrada mientras el sacerdote presenta su
ofrenda quemada y su ofrenda de paz. Se inclinará en adoración dentro del
pasillo de la entrada y luego regresará por donde entró. La puerta no se
cerrará hasta el anochecer. 3 La gente común se
inclinará y adorará al Señor delante de esta entrada los días de
descanso y los días de celebración de luna nueva.
4 »”Cada
día de descanso el príncipe presentará al Señor una ofrenda quemada
de seis corderos y un carnero, todos sin defecto. 5 Para
acompañar al carnero, presentará una ofrenda de grano de una canasta de harina
selecta y con cada cordero la cantidad de harina que él decida, y tendrá que
ofrecer unos cuatro litros de aceite de oliva por cada canasta de
harina. 6 En las celebraciones de luna nueva
llevará un becerro, seis corderos y un carnero, todos sin defecto. 7 Junto
con el becerro presentará una canasta de harina selecta como ofrenda de grano.
Junto con el carnero presentará otra canasta de harina y con cada cordero
ofrecerá la cantidad de harina que decida. Con cada canasta de harina deberá
ofrecer unos cuatro litros de aceite de oliva.
8 »”El
príncipe tendrá que entrar por la puerta por medio de la antesala y saldrá por
el mismo lugar. 9 En cambio, durante los festivales
religiosos, cuando algunos del pueblo entren por la puerta norte para adorar
al Señor, tendrán que salir por la puerta sur; y los que entraron por la
puerta sur deberán salir por la puerta norte. Nunca saldrán por donde entraron,
sino que utilizarán siempre la entrada opuesta. 10 En
esas ocasiones el príncipe entrará y saldrá con el pueblo.
11 »”Entonces
en las fiestas especiales y los festivales sagrados, la ofrenda de grano
consistirá de una canasta de harina selecta con cada becerro, otra canasta de
harina con cada carnero y la cantidad de harina que el adorador decida
presentar con cada cordero. Con cada canasta de harina, habrá que entregar unos
cuatro litros de aceite de oliva. 12 Cuando el
príncipe presente al Señor una ofrenda quemada o una ofrenda de paz
voluntaria, se le abrirá la puerta oriental al atrio interior y ofrecerá sus
sacrificios como lo hace los días de descanso. Luego saldrá y cerrarán la
puerta detrás de él.
13 »”Cada
mañana sacrificarás, como ofrenda quemada al Señor, un cordero de un año
sin defecto. 14 Junto con el cordero, se presentará
también al Señor una ofrenda de grano, que consistirá en unos tres
litros de harina selecta con un litro y tercio de aceite de oliva para humedecer la harina. Esta será
una ley perpetua para ti. 15 El cordero, la ofrenda
de grano y el aceite de oliva se entregarán como sacrificio diario, cada
mañana, sin excepción.
16 »”Esto
dice el Señor Soberano: si el príncipe le regala un terreno a uno de
sus hijos como herencia, le pertenecerá al hijo y a sus descendientes para
siempre. 17 Sin embargo, si el príncipe, de su
herencia le obsequia un terreno a uno de sus siervos, el siervo solo podrá
conservarlo hasta el año de jubileo, que se celebra cada cincuenta años. Llegado
ese tiempo, se devolverá el terreno al príncipe. En cambio, los regalos que el
príncipe les dé a sus hijos, serán permanentes. 18 Además,
el príncipe nunca podrá quitarle a nadie su tierra por la fuerza. Si le regala
propiedades a sus hijos, tendrán que ser de su propia tierra, porque no deseo
que ninguno de mi pueblo sea desalojado injustamente de su propiedad”».
Las cocinas del templo
19 En
mi visión, el hombre me llevó por la entrada que había junto a la puerta y me
condujo a las habitaciones sagradas que daban al norte y estaban asignadas a
los sacerdotes. Me mostró un lugar en el extremo occidental de esas
habitaciones 20 y me explicó: «Aquí es donde los
sacerdotes cocinarán la carne de las ofrendas por la culpa y de las ofrendas
por el pecado, y donde también hornearán el pan hecho con la harina de las
ofrendas de grano. Usarán este lugar, a fin de no llevar los sacrificios por el
atrio exterior y poner al pueblo en peligro al transmitirle la santidad».
21 Luego
me llevó nuevamente al atrio exterior y me condujo a cada una de sus cuatro
esquinas. En cada esquina vi un recinto. 22 Cada
recinto medía veintiún metros con veinte centímetros de largo por quince metros
con noventa centímetros de ancho, y estaba rodeado por muros. 23 En
el lado interior de esos muros, por todo alrededor, había una saliente de
piedra con chimeneas debajo de toda la saliente. 24 El
hombre me dijo: «Estas son las cocinas que usarán los ayudantes del templo para
hervir los sacrificios ofrecidos por el pueblo».
El río de sanidad
47 En
mi visión, el hombre me llevó nuevamente a la entrada del templo. Allí vi una
corriente de agua que fluía hacia el oriente por debajo de la puerta del templo
y pasaba por la derecha de la parte sur del altar. 2 El
hombre me llevó hacia afuera del muro por la puerta norte y me condujo hasta la
entrada oriental. Allí pude ver que el agua fluía por el lado sur de la entrada
oriental.
3 Me
llevó a lo largo de la corriente de agua y, mientras avanzábamos, él iba
midiendo; cuando llegamos a quinientos treinta metros, me llevó a través
de la corriente. El agua me llegaba a los tobillos. 4 Midió
otros quinientos treinta metros y una vez más me llevó a través de la
corriente. Esta vez el agua me llegaba hasta las rodillas. Después de otros
quinientos treinta metros, el agua me alcanzaba a la cintura. 5 Luego
midió otros quinientos treinta metros y el río ya era demasiado profundo para
cruzarlo caminando. Había buena profundidad para nadar, pero demasiada para
atravesarlo a pie.
6 Me
preguntó: «Hijo de hombre, ¿has estado observando?». Después me llevó de
regreso por la orilla del río. 7 Al volver, me
sorprendió ver muchos árboles que crecían a ambos lados del río. 8 Entonces
me dijo: «Este río fluye hacia el oriente, atraviesa el desierto y desemboca en
el valle del mar Muerto. Esta corriente hará que las aguas saladas del mar
Muerto se vuelvan puras y dulces. 9 Vivirán
cantidad de criaturas vivientes por donde llegue el agua de este río. Abundarán
los peces en el mar Muerto, pues sus aguas se volverán dulces. Florecerá la
vida a donde llegue esta agua. 10 Habrá pescadores
a lo largo de las costas del mar Muerto. Desde En-gadi hasta En-eglaim, toda la
costa estará cubierta de redes secándose al sol. El mar Muerto se llenará de
toda clase de peces, igual que en el Mediterráneo. 11 No
obstante, los pantanos y las ciénagas no se purificarán; quedarán
salados. 12 A ambas orillas del río crecerá toda
clase de árboles frutales. Sus hojas nunca se marchitarán ni caerán y sus ramas
siempre tendrán fruto. Cada mes darán una nueva cosecha, pues se riegan con el
agua del río que fluye del templo. Los frutos servirán para comer, y las hojas
se usarán para sanar».
Límites para la tierra
13 Esto
dice el Señor Soberano: «La tierra para las doce tribus de Israel se
dividirá de la siguiente manera: los descendientes de José recibirán dos
porciones de tierra. 14 Las demás tribus recibirán
partes iguales. Yo juré solemnemente que daría esta tierra a los antepasados de
ustedes y ahora pasará a sus manos como posesión.
15 »Estos
son los límites de la tierra: el límite norte irá desde el mar Mediterráneo
hacia Hetlón, luego seguirá por Lebo-hamat hasta Zedad 16 y
de allí se extenderá a Berota y Sibraim, que están en la frontera entre
Damasco y Hamat, y finalmente hacia Hazar-haticón, en la frontera con
Haurán. 17 De modo que el límite norte irá desde el
mar Mediterráneo hasta Hazar-enán, en la frontera entre Hamat al norte y
Damasco al sur.
18 »La
frontera oriental arranca entre Haurán y Damasco, y desciende al sur por el río
Jordán, entre Israel y Galaad, pasa el mar Muerto y sigue en dirección sur
hasta llegar a Tamar. Esta será la frontera oriental.
19 »La
frontera sur irá en dirección occidental desde Tamar hasta las aguas de Meriba
en Cades y desde allí seguirá el curso del arroyo de Egipto hasta el mar
Mediterráneo. Esta será la frontera sur.
20 »Por
el lado occidental, la frontera será el mar Mediterráneo, desde la frontera sur
hasta el punto donde comienza la frontera norte, frente a Lebo-hamat.
21 Dividan
la tierra entre las tribus de Israel dentro de estos límites. 22 Repártanse
la tierra como asignación para ustedes y para los extranjeros que se hayan
unido a ustedes y estén criando a su familia en medio de ustedes. Ellos serán
como israelitas de nacimiento y recibirán una asignación entre las
tribus. 23 Estos extranjeros recibirán tierra
dentro del territorio de la tribu con la cual ahora viven. ¡Yo,
el Señor Soberano, he hablado!
División de la tierra entre las
tribus
48 »La
siguiente lista corresponde a las tribus de Israel junto con el territorio que
recibirá cada una. El territorio de Dan está ubicado en el extremo norte; la
línea fronteriza sigue la ruta de Hetlón hasta Lebo-hamat y luego continúa a
Hazar-enán en la frontera con Damasco, con Hamat por el norte. El territorio de
Dan se extiende a lo ancho de todo el territorio de Israel, de oriente a
occidente.
2 »El
territorio de Aser queda al sur del territorio de Dan y también se extiende de
oriente a occidente. 3 El territorio de Neftalí se
ubica al sur del territorio de Aser y también se extiende de oriente a
occidente. 4 Luego sigue Manasés al sur de Neftalí
y su territorio también se extiende de oriente a occidente. 5 Al
sur de Manasés está Efraín, 6 después Rubén 7 y
luego Judá; todos los límites se extienden de oriente a occidente.
8 »Al
sur de Judá está la tierra apartada para un propósito especial. Esa porción
tendrá trece kilómetros con trescientos metros de ancho y se extenderá al
oriente y al occidente igual que los territorios tribales, con el templo en el
centro.
9 »La
tierra apartada para el templo del Señor tendrá trece kilómetros con
trescientos metros de largo por diez kilómetros con seiscientos metros de
ancho. 10 Para los sacerdotes habrá una franja de tierra
de trece kilómetros con trescientos metros de largo por cinco kilómetros con
trescientos metros de ancho, con el templo del Señor en el
centro. 11 Este terreno está apartado para los
sacerdotes ordenados, es decir, los descendientes de Sadoc, quienes me
sirvieron fielmente y no se extraviaron con el pueblo de Israel y los demás
levitas. 12 Esa será su porción especial—la tierra
más sagrada—cuando se haga la repartición. Junto al territorio de los
sacerdotes estará la tierra donde vivirán los demás levitas.
13 »El
terreno asignado a los levitas tendrá la misma dimensión y forma que el terreno
que pertenece a los sacerdotes: trece kilómetros con trescientos metros de
largo y cinco kilómetros con trescientos metros de ancho. Las dos porciones
juntas medirán trece kilómetros con trescientos metros de largo por diez
kilómetros con seiscientos metros de ancho. 14 Ninguna
parte de esa tierra especial podrá venderse ni será canjeada ni usada por otras
personas, pues pertenece al Señor; es tierra consagrada.
15 »Al
sur del terreno sagrado del templo, se asignará una franja adicional de tierra,
de trece kilómetros con trescientos metros de largo por dos kilómetros con
seiscientos cincuenta metros de ancho, para uso público: casas, pastizales
y espacios comunes, con una ciudad en el centro. 16 La
ciudad medirá dos kilómetros con cuatrocientos metros en cada lado: norte,
sur, oriente y occidente. 17 Estará rodeada por
ciento treinta y tres metros de campo abierto en cada dirección. 18 Fuera
de la ciudad habrá un terreno agrícola que se extenderá cinco kilómetros con
trescientos metros al oriente y lo mismo al occidente, por el límite del
terreno sagrado. Esta tierra de labranza producirá alimentos para la gente que
trabaje en la ciudad. 19 Podrán cultivarla los
miembros de las diversas tribus que vayan a la ciudad para trabajar. 20 Todo
este terreno—incluidas las tierras sagradas y la ciudad—forma un cuadrado de
trece kilómetros con trescientos metros de lado.
21 »Los
terrenos restantes, al oriente y al occidente de las tierras sagradas y de la
ciudad, pertenecerán al príncipe. Cada uno de estos terrenos medirá trece
kilómetros con trescientos metros de ancho, y se extenderán en dirección
opuesta uno de otro, hacia los límites oriental y occidental de Israel, con las
tierras sagradas y el santuario del templo en el centro. 22 Por
lo tanto, la tierra del príncipe abarcará todo lo que esté entre los
territorios asignados a Judá y a Benjamín, con excepción de los terrenos
separados para las tierras sagradas y la ciudad.
23 »Los
territorios asignados a las demás tribus son los siguientes. El territorio de
Benjamín está al sur de las tierras del príncipe y se extiende por toda la
tierra de Israel de oriente a occidente. 24 Al sur
del territorio de Benjamín está el territorio de Simeón, el cual también se
extiende de oriente a occidente. 25 A continuación
está el territorio de Isacar, con los mismos límites al oriente y al occidente.
26 »Luego
sigue el territorio de Zabulón, que atraviesa la tierra de Israel de oriente a
occidente. 27 El territorio de Gad está situado al
sur de Zabulón, con los mismos límites al oriente y al occidente. 28 La
frontera sur de Gad va desde Tamar hasta las aguas de Meriba en Cades y de
allí sigue el arroyo de Egipto hacia el mar Mediterráneo.
29 »Estas
son las asignaciones que se apartarán como posesión exclusiva de cada tribu.
¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!
Las puertas de la ciudad
30 »Estas
serán las salidas de la ciudad: en la muralla norte, cuya extensión es de dos
kilómetros con cuatrocientos metros de largo, 31 habrá
tres puertas y cada una llevará el nombre de una tribu de Israel. La primera
llevará el nombre de Rubén, la segunda de Judá y la tercera de Leví. 32 En
la muralla oriental, que también mide dos kilómetros con cuatrocientos metros
de largo, las puertas llevarán el nombre de José, de Benjamín y de Dan. 33 En
la muralla sur, también de dos kilómetros con cuatrocientos metros de largo,
las puertas llevarán el nombre de Simeón, de Isacar y de Zabulón; 34 y
en la muralla occidental, también de la misma longitud, las puertas llevarán el
nombre de Gad, de Aser y de Neftalí.
35 »El
perímetro total de la ciudad tendrá una extensión de nueve kilómetros con
seiscientos metros y desde ese día, el nombre de la ciudad será:
“El Señor está allí” ».
SALMOS 44
Para el director del coro: salmo de
los descendientes de Coré.
44 Oh
Dios, lo oímos con nuestros propios oídos;
nuestros antepasados nos han contado
de todo lo que hiciste en su época,
hace mucho tiempo atrás.
2 Con tu poder expulsaste a las naciones paganas
y entregaste toda la tierra a nuestros antepasados.
Aplastaste a sus enemigos
y liberaste a nuestros antepasados.
3 No fue con sus espadas que conquistaron la tierra,
ni sus brazos fuertes les dieron la victoria.
Fueron tu mano derecha y tu brazo fuerte
y la luz cegadora de tu rostro que los ayudaron,
porque los amabas.
4 Tú
eres mi Rey y mi Dios;
tú decretas las victorias de Israel.
5 Solo con tu poder hacemos retroceder a nuestros
enemigos;
solo en tu nombre podemos pisotear a nuestros
adversarios.
6 No confío en mi arco
ni dependo de que mi espada me salve.
7 Tú eres el que nos da la victoria sobre nuestros
enemigos;
avergüenzas a los que nos odian.
8 Oh Dios, todo el día te damos gloria
y alabamos tu nombre constantemente. Interludio
9 Pero
ahora nos hiciste a un lado en deshonra;
ya no estás al frente de nuestros ejércitos en batalla.
10 Nos haces huir en retirada de nuestros enemigos
y dejas que los que nos odian saqueen nuestra tierra.
11 Nos descuartizaste como a ovejas,
y nos esparciste entre las naciones.
12 Vendiste a tu precioso pueblo por una miseria
y no ganaste nada con la venta.
13 Permites que nuestros vecinos se burlen de nosotros;
somos objeto de desprecio y desdén de quienes nos
rodean.
14 Nos has hecho el blanco de sus bromas;
menean la cabeza ante nosotros en señal de desprecio.
15 No podemos escapar de la constante humillación;
tenemos la vergüenza dibujada en el rostro.
16 Lo único que oímos son los insultos de los burlones;
lo único que vemos es a nuestros enemigos vengativos.
17 Todo
esto ocurrió aunque nunca te hemos olvidado
ni desobedecimos tu pacto.
18 Nuestro corazón no te abandonó
ni nos hemos extraviado de tu camino.
19 Sin embargo, nos aplastaste en el desierto, donde
vive el chacal;
nos cubriste de oscuridad y muerte.
20 Si nos hubiéramos olvidado del nombre de nuestro Dios
o hubiéramos extendido las manos en oración a dioses
ajenos,
21 con toda seguridad Dios lo habría sabido,
porque conoce los secretos de cada corazón.
22 Pero por tu causa, nos matan cada día;
nos tratan como a ovejas en el matadero.
23 ¡Despierta,
oh Señor! ¿Por qué duermes?
¡Levántate! No nos rechaces para siempre.
24 ¿Por qué miras para otro lado?
¿Por qué pasas por alto nuestro sufrimiento y opresión?
25 Nos desplomamos en el polvo;
quedamos boca abajo en la mugre.
26 ¡Levántate! ¡Ayúdanos!
Rescátanos a causa de tu amor inagotable.
Mira este video de resumen sobre la segunda parte
del libro de Ezequiel, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de
pensamiento. Entre los exiliados en Babilonia, Ezequiel muestra que Israel
merecía este juicio, y también que la justicia de Dios crea esperanza para el
futuro.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”