Febrero 13 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 23
ÉXODO 19 al 21
El Señor se manifiesta en
el Sinaí
19 Exactamente
dos meses después de haber salido de Egipto, los israelitas llegaron al
desierto de Sinaí. 2 Después de levantar campamento
en Refidim, llegaron al desierto de Sinaí y acamparon al pie del monte Sinaí.
3 Entonces
Moisés subió al monte para presentarse delante de Dios. El Señor lo
llamó desde el monte y le dijo: «Comunica estas instrucciones a la familia de
Jacob; anúncialas a los descendientes de Israel: 4 “Ustedes
vieron lo que hice con los egipcios. Saben cómo los llevé a ustedes sobre alas
de águila y los traje hacia mí. 5 Ahora bien, si me
obedecen y cumplen mi pacto, ustedes serán mi tesoro especial entre todas las
naciones de la tierra; porque toda la tierra me pertenece. 6 Ustedes
serán mi reino de sacerdotes, mi nación santa”. Este es el mensaje que debes
transmitir a los hijos de Israel».
7 Entonces
Moisés regresó del monte y llamó a los ancianos del pueblo y les comunicó todo
lo que el Señor le había ordenado. 8 Y
todo el pueblo respondió a una voz: «Haremos todo lo que el Señor ha
ordenado». Entonces Moisés llevó al Señor la respuesta del pueblo.
9 Luego
el Señor le dijo a Moisés: «Yo me presentaré ante ti en una densa
nube, para que el pueblo pueda oírme cuando hable contigo; así ellos siempre
confiarán en ti».
Moisés le dijo al Señor lo que el
pueblo había dicho. 10 Después el Señor le
dijo a Moisés: «Desciende y prepara al pueblo para mi llegada. Conságralos hoy
y mañana, y haz que laven sus ropas. 11 Asegúrate
de que estén preparados para el tercer día, porque ese día el Señor descenderá
sobre el monte Sinaí a la vista de todo el pueblo. 12 Marca
un límite alrededor del monte y dile al pueblo esta advertencia: “¡Tengan
cuidado! No suban al monte, ni siquiera toquen los límites. Cualquiera que
toque el monte será ejecutado. 13 Ninguna mano
puede tocar a la persona o al animal que traspase el límite, sino que esa
persona morirá apedreada o atravesada con flechas. Ellos tendrán que morir”.
Sin embargo, cuando se oiga un toque prolongado del cuerno de carnero entonces
el pueblo podrá subir al monte».
14 Así
que Moisés descendió a donde estaba el pueblo. Consagró a la gente para la
adoración, y ellos lavaron sus ropas. Les dijo: 15 «Prepárense
para el tercer día y, hasta entonces, absténganse de tener relaciones
sexuales».
16 En
la mañana del tercer día, retumbaron truenos y destellaron relámpagos, y una
nube densa descendió sobre el monte. Se oyó un fuerte y prolongado toque de
cuerno de carnero, y todo el pueblo tembló. 17 Moisés
llevó a la multitud fuera del campamento para encontrarse con Dios, y todos se
pararon al pie de la montaña. 18 El monte Sinaí
estaba totalmente cubierto de humo, porque el Señor había descendido
sobre él en forma de fuego. Nubes de humo subían al cielo como el humo que sale
de un horno de ladrillos, y todo el monte se sacudía violentamente. 19 A
medida que el sonido del cuerno de carnero se hacía cada vez más fuerte, Moisés
hablaba y Dios le respondía con voz de trueno. 20 El Señor descendió
sobre la cumbre del monte Sinaí y llamó a Moisés a la cima. Así que Moisés
subió al monte.
21 Entonces
el Señor le dijo a Moisés:
—Baja de nuevo y advierte al pueblo que no
traspase los límites para ver al Señor, porque quien lo haga morirá. 22 Incluso
los sacerdotes que se acercan al Señor con regularidad deben
purificarse para que el Señor no arremeta contra ellos y los
destruya.
23 —Pero Señor—protestó
Moisés—, la gente no puede subir al monte Sinaí. Tú ya nos lo advertiste; me
dijiste: “Marca un límite alrededor del monte para que quede apartado como
santo”.
24 Pero
el Señor dijo:
—Baja ahora y trae a Aarón cuando vuelvas.
Mientras tanto, no permitas que los sacerdotes ni el pueblo traspasen el límite
para acercarse al Señor; de lo contrario, él arremeterá contra ellos y los
destruirá.
25 Entonces
Moisés descendió a donde estaba el pueblo y les dijo lo que el Señor había
dicho.
Los diez mandamientos para el pueblo
del pacto
20 Luego
Dios le dio al pueblo las siguientes instrucciones:
2 «Yo
soy el Señor tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto, donde
eras esclavo.
3 »No
tengas ningún otro dios aparte de mí.
4 »No
te hagas ninguna clase de ídolo ni imagen de ninguna cosa que está en los
cielos, en la tierra o en el mar. 5 No te inclines
ante ellos ni les rindas culto, porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios
celoso, quien no tolerará que entregues tu corazón a otros dioses. Extiendo los
pecados de los padres sobre sus hijos; toda la familia de los que me rechazan
queda afectada, hasta los hijos de la tercera y la cuarta generación. 6 Pero
derramo amor inagotable por mil generaciones sobre los que me aman y
obedecen mis mandatos.
7 »No
hagas mal uso del nombre del Señor tu Dios. El Señor no te
dejará sin castigo si usas mal su nombre.
8 »Acuérdate
de guardar el día de descanso al mantenerlo santo. 9 Tienes
seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, 10 pero
el séptimo día es un día de descanso y está dedicado al Señor tu
Dios. Ese día, ningún miembro de tu casa hará trabajo alguno. Esto se refiere a
ti, a tus hijos e hijas, a tus siervos y siervas, a tus animales y también
incluye a los extranjeros que vivan entre ustedes. 11 Pues
en seis días el Señor hizo los cielos, la tierra, el mar, y todo lo
que hay en ellos; pero el séptimo día descansó. Por eso el Señor bendijo
el día de descanso y lo apartó como un día santo.
12 »Honra
a tu padre y a tu madre. Entonces tendrás una vida larga y plena en la tierra
que el Señor tu Dios te da.
13 »No
cometas asesinato.
14 »No
cometas adulterio.
15 »No
robes.
16 »No
des falso testimonio contra tu prójimo.
17 »No
codicies la casa de tu prójimo. No codicies la esposa de tu prójimo, ni su
siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su burro, ni ninguna otra cosa que le
pertenezca».
18 Cuando
los israelitas oyeron los truenos y el toque fuerte del cuerno de carnero y
vieron los destellos de relámpagos y el humo que salía del monte, se
mantuvieron a distancia, temblando de miedo.
19 Entonces
le dijeron a Moisés:
—¡Háblanos tú y te escucharemos, pero que no nos
hable Dios directamente, porque moriremos!
20 —¡No
tengan miedo!—les respondió Moisés—, porque Dios ha venido de esta manera para
ponerlos a prueba y para que su temor hacia él les impida pecar.
21 Así
que el pueblo se mantuvo a distancia, pero Moisés se acercó a la nube oscura
donde estaba Dios.
Uso apropiado de los altares
22 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: «Dile al pueblo de Israel lo siguiente:
“Ustedes han visto con sus propios ojos que les hablé desde el cielo. 23 Recuerden
que no deben hacer ningún ídolo ni de plata ni de oro que compita conmigo.
24 »”Háganme
un altar de tierra y ofrézcanme sus sacrificios: sus ofrendas quemadas y
ofrendas de paz, sus ovejas y cabras y su ganado. Constrúyanme un altar donde
yo determine que recuerden mi nombre, y allí me presentaré ante ustedes y los
bendeciré. 25 Si usan piedras para construir un
altar, que sean piedras enteras y en su forma original. No den forma a las
piedras con ninguna herramienta, pues eso haría que el altar fuera indigno de
un uso santo. 26 No suban escalones para acercarse
a mi altar; si lo hacen, alguien podría mirarles bajo la ropa y ver su
desnudez”.
Trato justo de los esclavos
21 »Estas
son las ordenanzas que darás a Israel:
2 »Si
compras un esclavo hebreo, este podrá estar a tu servicio por no más de seis
años. El séptimo año ponlo en libertad, y no te deberá nada por su
libertad. 3 Si estaba soltero cuando pasó a ser tu
esclavo, saldrá soltero; pero si ya estaba casado antes de ser tu esclavo,
entonces su esposa tendrá que ser liberada junto con él.
4 »Si
el amo le dio una esposa mientras era esclavo, y tuvieron hijos o hijas,
entonces solo el hombre saldrá libre el séptimo año, pero su esposa e hijos
seguirán siendo propiedad del amo. 5 Sin embargo,
el esclavo puede declarar: “Yo amo a mi señor, a mi esposa y a mis hijos; no
quiero ser libre”. 6 Si decide quedarse, el amo lo
presentará delante de Dios. Luego el amo lo llevará a la puerta o al marco
de la puerta y públicamente le perforará la oreja con un punzón. Después de
esto, el esclavo servirá a su amo de por vida.
7 »Cuando
un hombre venda a su hija como esclava, ella no saldrá libre al cabo de los
seis años como en el caso de los hombres. 8 Si ella
no satisface a su amo, él deberá permitir que la vuelvan a comprar; pero tendrá
prohibido venderla a cualquier extranjero, ya que fue el amo quien no cumplió
el contrato con ella. 9 Sin embargo, si el amo la
entrega como esposa a su hijo, ya no podrá tratarla como esclava, sino como a
una hija.
10 »Ahora
bien, si un hombre ya está casado con una esclava, pero además se casa con otra
mujer, este no deberá descuidar los derechos de la primera esposa en cuanto al
alimento, el vestido y la intimidad sexual. 11 Si
no cumple alguna de estas tres obligaciones, ella quedará libre sin tener que
pagar nada.
Casos de daños personales
12 »Cualquiera
que agreda y mate a otra persona será ejecutado, 13 pero
si solo fue un accidente permitido por Dios, yo designaré un lugar de refugio
adonde el responsable de la muerte podrá huir para ponerse a salvo. 14 Sin
embargo, si alguien mata a otra persona a propósito, tendrán que agarrar al
responsable, aunque esté frente a mi altar, y matarlo.
15 »Cualquiera
que golpee a su padre o a su madre será ejecutado.
16 »Todo
secuestrador será ejecutado, ya sea que encuentren a la víctima en su poder o
que ya la haya vendido como esclavo.
17 »Cualquiera
que deshonre a su padre o a su madre será ejecutado.
18 »Supongamos
que dos hombres pelean, y uno golpea al otro con una piedra o con el puño, y la
persona herida no muere pero tiene que guardar cama. 19 Si
después puede levantarse y salir caminando de la casa, aunque fuera con
muletas, entonces no se castigará al agresor, pero estará obligado a compensar
a su víctima por el trabajo perdido y a pagar por su recuperación.
20 »Si
un hombre golpea a su esclavo o a su esclava con un palo y debido a ello el
esclavo muere, el amo tendrá que ser castigado. 21 Pero
si en uno o dos días el esclavo se recupera, el amo no recibirá ningún castigo
porque el esclavo es su propiedad.
22 »Supongamos
que dos hombres pelean y, durante la lucha, golpean accidentalmente a una mujer
embarazada y ella da a luz antes de término. Si ella no sufrió más
heridas, el hombre que golpeó a la mujer estará obligado a pagar la
compensación que el esposo de la mujer exija y que los jueces aprueben. 23 Pero
si hay más lesiones, el castigo debe ser acorde a la gravedad del daño: vida
por vida, 24 ojo por ojo, diente por diente, mano
por mano, pie por pie, 25 quemadura por quemadura,
herida por herida, moretón por moretón.
26 »Si
un hombre golpea a su esclavo o a su esclava en el ojo, y debido a ello lo deja
ciego de ese ojo, tendrá que darle su libertad a modo de compensación por el
ojo. 27 Y si le rompe un diente a su esclavo o
esclava, tendrá que darle la libertad para compensarle el diente.
28 »Si
un buey mata a cornadas a un hombre o a una mujer, habrá que apedrear al
buey y se prohíbe comer su carne. En ese caso, sin embargo, el dueño del buey
no será responsable. 29 Pero supongamos que el buey
tenía fama de cornear, y el dueño ya había sido advertido pero no lo mantenía
bajo control; si el buey posteriormente mata a alguien, habrá que apedrearlo, y
el dueño también tendrá que morir. 30 Sin embargo,
los familiares del muerto podrán aceptar un pago a modo de compensar por la
pérdida de vida. El dueño del buey podrá salvar su vida pagando lo que se le
exija.
31 »La
misma ordenanza se aplica si el buey cornea a un muchacho o a una
muchacha. 32 Pero si el buey cornea a un esclavo,
sea hombre o mujer, el dueño del animal pagará al dueño del esclavo treinta
monedas de plata, y el buey morirá apedreado.
33 »Supongamos
que alguien cava o destapa un pozo y, por no taparlo, un buey o un burro cae
adentro. 34 El dueño del pozo compensará en forma
total al dueño del animal, pero podrá quedarse con el animal muerto.
35 »Si
el buey de una persona cornea al buey de otra y el animal herido muere,
entonces los dos dueños tendrán que vender el buey vivo y repartirse el dinero
por partes iguales; también dividirán entre ellos el animal muerto. 36 Sin
embargo, si el buey tenía fama de cornear y su dueño no lo mantenía bajo
control, el dueño tendrá que pagar una compensación total—un buey vivo por el
buey muerto—pero podrá quedarse con el animal muerto.
SALMOS 23
Salmo de David.
23 El Señor es
mi pastor;
tengo todo lo que necesito.
2 En verdes prados me deja descansar;
me conduce junto a arroyos tranquilos.
3 Él renueva mis fuerzas.
Me guía por sendas correctas,
y así da honra a su nombre.
4 Aun cuando yo pase
por el valle más oscuro,
no temeré,
porque tú estás a mi lado.
Tu vara y tu cayado
me protegen y me confortan.
5 Me preparas un banquete
en presencia de mis enemigos.
Me honras ungiendo mi cabeza con aceite.
Mi copa se desborda de bendiciones.
6 Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán
todos los días de mi vida,
y en la casa del Señor viviré
por siempre.
Te invitamos a complementar esta
lectura con el siguiente video.
La segunda mitad de Éxodo registra el encuentro
de Israel con Dios en el monte Sinaí. Hacen una alianza con Él, reciben reglas
para vivir y construyen un tabernáculo donde Dios morará con ellos. Pero las
cosas salen terriblemente mal.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”