Devocional

Devocional.

Martes, 23 de Octubre


Acuérdate de mí, oh Jehová

Salmos 106:1-12



VERSIÓN REINA VALERA 95

¡Aleluya! ¡Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia! 2 ¿Quién expresará las poderosas obras de Jehová? ¿Quién contará sus alabanzas? 3 ¡Bienaventurados los que guardan el derecho, los que hacen justicia en todo tiempo! 4 Acuérdate de mí, Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo; visítame con tu salvación, 5 para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu nación y me gloríe con tu heredad. 6 Pecamos nosotros, como nuestros padres; hicimos maldad, cometimos impiedad. 7 Nuestros padres, en Egipto, no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. 8 Pero él los salvó por amor de su nombre, para hacer notorio su poder. 9 Reprendió al Mar Rojo y lo secó, y los hizo ir por el abismo como por un desierto. 10 Los salvó de manos del enemigo, y los rescató de manos del adversario. 11 Cubrieron las aguas a sus enemigos; ¡no quedó ni uno de ellos! 12 Entonces creyeron a sus palabras y cantaron su alabanza.



VERSIÓN DIOS HABLA HOY

¡Aleluya! Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor es eterno. 2 ¿Quién podrá describir las victorias del Señor? ¿Quién podrá alabarlo como merece? 3 Felices los que practican la justicia y hacen siempre lo que es justo. 4 Acuérdate de mí, Señor, cuando hagas bien a tu pueblo; tenme presente cuando vengas a salvar, 5 para que vea yo la dicha de tus escogidos, para que me alegre y enorgullezca con el pueblo que te pertenece. 6 Hemos pecado igual que nuestros padres; nos hemos pervertido; hemos hecho lo malo. 7 Nuestros padres, allá en Egipto, no dieron importancia a tus grandes hechos; se olvidaron de tu gran amor, y junto al Mar Rojo se rebelaron contra ti. 8 Pero Dios los salvó, y dio a conocer su poder haciendo honor a su nombre. 9 Reprendió al Mar Rojo y lo dejó seco. Los hizo pasar por el fondo del mar como por un desierto. 10 Así los salvó de sus enemigos, del poder de quienes los odiaban. 11 El agua cubrió a sus rivales y ni uno de ellos quedó con vida. 12 Entonces creyeron en las promesas de Dios y le cantaron alabanzas.